La militancia verde cada vez más activa en las localidades del sur

Ayer, y después de haber denunciando un nuevo episodio de movimiento de arena en la playa de Mar Azul el viernes de la semana pasada, vecinos y vecinas reunidos en la Asamblea en defensa de la Duna y el Agua, interpelaron al ingeniero forestal Leandro Ezpeleta quien está a cargo de las autorizaciones de dichos permisos a nivel municipal. Los reclamos por las irregularidades fueron muchos y las respuestas del único referente municipal del área de Ambiente y de la de Servicios Públicos que se presentó ante la insistencia de los habitantes, casi nulas.

Una vez más y de manera incansable, los vecinos y vecinas aunados en la Asamblea en Defensa de la Duna y el Agua, pusieron el freno al trabajo de una maquina municipal esta vez en la playa de Mar Azul, entre las calles 37 y 38, que estaba sacando arena del frente costero en la mañana del último lunes.

Ante la alarmante situación, una veintena de vecinos residentes y no residentes enviaron mensajes en forma masiva al ingeniero Leandro Ezpeleta, que trabaja como contratado para el municipio, quien es el encargado de autorizar los movimientos de arena a través de la Dirección de Medio Ambiente.

Al corroborar que eran varios los interesados en denunciar dicha tarea municipal en la playa, Ezpeleta se ofreció a ir a conversar con los requirientes dos días después.

La reunión se realizó ayer por la mañana en la Casa de la Cultura de Mar Azul y asistieron alrededor de 15 personas.

Luego del encuentro, durante el cual el ingeniero transmitió un panorama desalentar en cuanto a la posibilidad de que el municipio encare de manera más ordenada, atenta a las normas ambientales y con acciones basadas en controles completos, los asistentes informaron: «Nos reunimos vecinos y vecinas de la Asamblea del Médano Costero, la Asamblea en Defensa de la Duna y el Agua, Sofo de Mar de las Pampas y Asociación Civil del Sur Faro Querandí con Leandro Ezpeleta de Medio Ambiente para tratar sobre un delito ambiental ocurrido el día 14/10/22 en calle 38 y playa que por suerte pudimos frenar. Seguimos esperando que se nos muestre la autorización de ese movimiento de arena que nunca nadie vio y hoy tampoco se mostró».

En cuanto a los planteos que los participantes le hicieron a Ezpeleta, mencionaron que «hicimos constar que estamos en conocimiento de que los movimientos de arena en el frente costero son un delito», y agregaron: «A nuestro reclamo de la presencia de inspectores en cada uno de los movimientos de arena para que se garantice que tales movimientos sean los autorizados y sean realizados del modo correcto, sin violentar zonas protegidas por ley, y ante la respuesta del Sr. Ezpeleta de que esto es imposible, literal, planteamos armar un grupo de Inspectores Voluntarios ambientales, realizar una reunión con los funcionarios de Medio ambiente y Planeamiento para definir protocolos para el uso de las máquinas en playa y también generar capacitaciones para empleados municipales con acceso a las maquinas».

La claridad sobre el compromiso vecinal en cuanto a una problemática que parece no tener fin y hay muestras sobradas de que no hay voluntad municipal para coordinar movimientos limitados, controlados y planes de trabajo para evitar que todos los años los propietarios frentistas de la playa saquen los médanos a su incumbencia, es relevante y pone al descubierto el desinterés ecológico que abunda a nivel Estado, con un marcado rol pasivo preocupante del área de Ambiente.

«Planteamos la necesidad de que las y los inspectores voluntarios deben contar con una acreditación de Medio ambiente que valide y dé autoridad a nuestra participación. También pedimos abrir un canal de diálogo para que los y las Inspectores Voluntarios nos enteremos de los movimientos autorizados y que siempre consten con el permiso correspondiente», explicaron desde la Asamblea.

Inquietos, al comprobar que ante reiterados pedidos de esclarecimiento sobre los pasos burocráticos que permiten que una máquina llegue a playa a mover arena, los vecinos dicen haberse enterado de «que no existe tal cadena burocrática o no está en uso».

Como cierre de la publicación realizada a modo de resumen para comunicar lo sucedido en la reunión, contaron que exigieron que «ante esos movimientos de arena el Médano NO SE TOQUE tal y como se enuncia en las leyes provinciales y nacionales que lo protegen».

Otro tema conversado con Ezpeleta fue «la alarmante tala indiscriminada en la zona para las nuevas construcciones y la temática de separación de residuos».

Un dato a destacar que se resaltó en la charla es la falta de ingenieros a nivel municipal, por lo que el escaso perfil profesional que debería tener el municipio para áreas donde el conocimiento técnico es irremplazable, da cuenta un poco del por qué suceden un sinfín de situaciones evitables o por lo menos que deberían trabajarse de otra manera.

Ahora, resta que los funcionarios a cargo de Ambiente, área cuya máxima referente es la Sudirectora Malena Parraviccini pero que después de varios meses todavía no cuenta con una persona en la Dirección; y Marcos Komac, responsable de Obras y Servicios Públicos, se ocupen de la conservación y protección de los entornos naturales con el interés y la legalidad que estos procedimientos requieren.

En este sentido, todavía está pendiente de tratamiento la modificación de una ordenanza que fue trabajada con ambientalistas y Parravicini, justamente para mejorar la reglamentación vigente de movimiento de arena.