Luego del informe final del Consejo Asesor Urbanístico, del que participan ambos y en el cual la edil tiene un rol protagónico, el corredor inmobiliario se despegó del trabajo hecho por profesionales y representantes de distintas instituciones geselinas. Entrevistados por Por la 3 Derecho radio la mujer aseguró que el profesional inmobiliario siempre trata de sabotear al CAU y que politizó el tema. El vendedor de casas afirmó que el dictamen elaborado por las asociaciones es «pobrísimo» y que tiene una intención, aunque aceptó que contiene mucho de lo que desde su ámbito se le recomendó al Secretario de Planeamiento municipal.
Una mujer y un hombre, dos profesiones con espíritus distintos. Una concejal en ejercicio del bloque opositor al gobierno que termina su mandato y un aspirante a concejal del partido del Intendente.
Una integrante del Consejo Asesor Urbanístico que decidió tomar un rol protagónico y hacer, en el seno de un grupo variado de colegas y representantes de entidades que se plantaron ante una norma que consideran negativa para el desarrollo de la ciudad y que eligieron hacerlo abriendo la participación ciudadana.
Un integrante del mismo Consejo que aportó junto a algunos profesionales de su ámbito que elige trabajar puertas adentro del Centro de martilleros al que representa, sin diálogo con otros actores de la comunidad y en contacto directo con el cerebro de lo que es el nuevo Código de Ordenamiento Urbano, el arquitecto y Secretario de Planeamiento Municipal, Gerardo Galli. En el centro, el Código de Ordenamiento Urbano, nada más ni nada menos que el plan que contiene el crecimiento de la ciudad y dicta en qué dirección tiene que ir Villa Gesell en materia urbanística.
Ellos son Eugenia Grinspun y Sergio Coronel, dos referentes, cada uno en su ámbito, que hoy marcan sus diferencias y las miden.
Coronel, Presidente del Colegio de Corredores y Martilleros de la ciudad pertenece al Consejo Asesor Urbanístico (CAU) como también lo integra la concejal y arquitecta Grinspun. Ese CAU que se creó por Ordenanza para justamente «asesorar» sobre la confección del Código de Ordenamiento Urbano (COU/POM) y está integrado por un representante del municipio, concejales y colegios y asociaciones de la ciudad.
El CAU que luego de ser creado y una vez obtenido el documento del proyecto del COU trabajado por la Secretaría de Planeamiento municipal, comenzó a analizar y traducir lo que proponía. Los que tomaron el rol de conductores en este proceso y en ese ámbito fueron en su mayoría, arquitectos colegiados en la entidad que los aúna. Decidieron hacerlo además, abriendo la participación ciudadana a diferentes sectores de la sociedad, los interesados que se acercaron a participan notaron que no coincidían con muchos aspectos planteados en la norma, además de no ver allí plasmadas sus necesidades y sugerencias hechas durante el año pasado en un ciclo de charlas organizadas por el municipio, para justamente, tomar nota del pensamiento de la comunidad en general.
Este trabajo realizado por el CAU desde hace unos meses atrás bajo esta metodología, finalizó en un informe donde se describen aspectos técnicos pero también relacionados al contexto histórico, que transmite además la clase de ciudad que se pretende. Fue entregado al Municipio y al Concejo Deliberante y ahí es donde se profundizó un conflicto que latía detrás de ese trabajo y que tiene una voz disidente y es la de Sergio Coronel y algunos de los martilleros del Centro, no todos.
Horas después de que se diera a conocer el informe del CAU, una nota ingresada en el Concejo Deliberante por el martillero, desestima el documento y detalla una serie de consideraciones negativas respecto del trabajo del CAU al que denominó «contradictorio» y «pobrísimo». Coronel, en diálogo con Por la 3 Derecho radio, se mostró en desacuerdo en principio con la participación de los vecinos en general porque no se refieren a datos técnicos, por eso confesó que el no coincidió con las reuniones que se hicieron el año pasado en el Centro Cultural Pipach a donde fueron vecinos invitados a participar por la municipalidad, pero que fue una decisión que había tomado el municipio de hacerlo plural y escuchar a todas las voces. «Menos reuniones y más especificas sobre la parte esencial o los aportes que podían hacer diferentes sectores», expresó.
Lo que el martillero considera contradictorio del informe del CAU es que «tiene seis hojas que nosotros hicimos el año pasado y esas seis hojas con aportes técnicos con cambios de zonificación, FOT, FOS, etc. de algunos lugares desde nuestra perspectiva, y ya han sido contempladas en el COU. Es redundante porque lo presentamos en octubre de 2018 antes de que se haya conformado al CAU».
A esta afirmación de Coronel, Grinspun contesta que «esos aportes hechos por los martilleros no están reflejadas en el COU». La concejal, expresó en una entrevista a este medio: «No es así para nada, me parece que Coronel no leyó el documento. Es un documento propositivo como cuando decimos que falta un evaluación ambiental estratégica para saber cuál es la capacidad de carga. Hablamos de las alturas y de las zonificaciones e inclusive hay un aporte del martillero Fabian Estanga de lo que pasa en Colonia Marina con el comercio y en cómo se debería diseñar esa zona».
Ante el desentendimiento entre los profesionales que deberían trabajar juntos en el CAU al que pertenecen, Coronel sostuvo: «Somos parte del CAU desde el origen. No hay comunicación. Tiene un reglamento interno y nosotros decimos que no lo han respetado para emitir un informe de esta envergadura, ya que tiene que llamar a una asamblea para votar o rechazar este informe».
Por su lado y en referencia a estos dichos del martillero, la arquitecta contestó: «Desde que salio la ordenanza del CAU siempre hubo una intención de que este consejo no funcione. Se vio expresado cuando el concejal Ignacio Paganini se manifestó en desacuerdo con algunas cuestiones. El señor Coronel, candidato oficialista, siempre tuvo una actitud muy poco constructiva y de hecho trata de sabotearlo, cuando realmente somos profesionales que le abrimos las puertas a la comunidad» Y sentenció: «A este gobierno no le conviene un CAU que piensa y se involucra y que tiene un nivel intelectual bastante elevado a diferencia de algunos miembros que componen el departamento ejecutivo».
Sobre la acusación de Coronel de que se hizo un «copiar y pegar» de los aportes de los martilleros, la concejal explicó: «El señor Coronel habló de un copie y pegue desestimando el trabajo hecho por el Consejo Asesor Urbanístico, donde cada uno trajo sus aportes, tanto el colegio de arquitectos, de técnicos, la señora Maribel Lopez Fuentes de Construyendo Identidad y su mirada del patrimonio cultural de villa gesell. Así introdujimos los aportes de los integrantes del consejo. Hay 13 organismos que firmaron y avalaron y solamente el presidente de martilleros y los concejales de Unidad Ciudadana no acompañaron el documento».
Grinspun aseguró que «desde el gobierno hay un gran desprecio en cuanto a los profesionales que tiene la ciudad y a quienes integramos el CAU». Para ello citó como ejemplo la contratación que hizo el municipio al inicio de este trabajo para la realización de un diagnóstico para el cual se contrató a arquitectos de la Universidad de Buenos Aires y para ese pago se creo una tasa especial pagada por los comerciantes.
Ante los decires de Coronel, la edil planteó: «En el informe está todo lo que se había charlado en esas reuniones. Hay desinformación, porque cuando uno plantea un cambio de zonificación como lo plantea el COU en la zona de playa con una altura de cinco pisos, no es solo para los nuevos desarrollos, esa zonificación si se aprobara así permitiría que hoy quien tiene una propiedad frente al mar podes pueda aumentar esa altura y eso pasa en toda la linea costera».
Por su parte, Coronel, insistió que les causó mucho rechazo la parte principal del informe que dice que es un COU «mercantilista» y tiene una «fuerte especulación inmobiliaria», por eso «jamás podríamos haber firmado algo así ya que no podríamos haber trabajado en el COU solo para buscar el interés de un sector inmobiliario», aseguró. Y agregó que el informe «fue realizado con una intención y La Frossia debería decir que busca con esto».
Del lado de quienes firmaron el informe que pide modificaciones puntuales y critica el espíritu del COU, Grinspun, defiende el trabajo y exclamó: «Es un Consejo que está funcionando contra viento y marea, ya que hay intención y es evidente, en esto que pasó que quieren acallar la voz del Concejo Asesor Urbanístico donde confluyen las voces de muchos referentes de la comisión. Si Coronel se manifestó en contra está bien que lo haga, pero acá hay 13 asociaciones que hicieron un planteo de revisión para la norma».
Mas allá de este enfrentamiento, hay una comisión del Concejo Deliberante que tiene el tratamiento de este Plan de Ordenamiento Territorial y ahí es donde empezará en análisis de la norma. «Es una pena politizarlo y sería un buen gesto del Ejecutivo escuchar al CAU, sería de una madurez política, ya que es un gran aporte a la comunidad».
Respecto del trabajo de los concejales, Coronel señaló: «En la nota que presentamos al concejo deliberante anexamos todos los aportes nuestros».
Hoy es un misterio que pasará con la modificación de la norma. Las especulaciones son muchas y el objetivo del proyecto va más allá de quienes hoy están ocupándose de trabajarlo. Qué ciudad queremos? se pregunta el informe del CAU y esa respuesta debería ser lo más consciente posible.
Algunas situaciones que suceden actualmente en materia de decisiones políticas y planificación urbanística sugieren destinos contrarios al deseo de muchos habitantes y si una norma avala un crecimiento desmedido y sin planificación, la ciudad que queremos puede convertirse solo en una utopía.
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