Le robaron mucha mercadería en la tienda y aseguró: «Me arruinaron»

El dueño del local Mundaka Surf Shop Villa Gesell sufrió un robo muy grande entre el último domingo a la noche y el martes por la noche, al tener el local que está ubicado en la Avenida 3 al 400, cerrado por el confinamiento. Un empleado que fue al negocio el miércoles a buscar mercadería para las ventas por internet se dio cuenta de lo sucedido. Ante la consulta de Por la 3 sobre el valor de lo robado, contestó: «muchísimo dinero en mercadería» y «Me arruinaron». Los delincuentes, que según las primeras investigaciones fueron varios, ingresaron por la parte trasera del local a través de un patio que linda con un edificio de cuatro pisos que tiene una puerta a pasos del muro que los separa.

Un comercio céntrico Mundaka Surf Shop, desvalijado por delincuentes, es la novedad de las últimas horas. Su dueño, Matias conversó con Por la 3 radio y contó que el hecho pasó entre el último domingo a la noche y el martes también por la noche, ya que «como no somos local esencial el último día que estuvimos fue el domingo».

«Trabajamos por internet haciendo delivery y el miércoles un empleado se encontró con la sorpresa», informó a este medio. Los delincuentes ingresaron por la parte de atrás del local, por un patio que linda con dos edificios, uno de ellos bajo de cuatro pisos.

Matias contó que los ladrones llevaron bolsas de residuos grandes, algunas de ellas quedaron en el camino. Hizo la denuncia formal y luego arribaron los efectivos de la policía científica, quienes le dijeron que fueron muchas personas, más de 8.

«Usaron una escalera que tenía en el patio la usaron para bajar por un paredón no muy alto», detalló y contó que ahí mismo a unos pasos no más esta la puerta del edificio que no está forzada y que no hay otro acceso a ese patio.

Sobre la cantidad de productos que se llevaron dijo que fue «mucha», artículos caros, camperas de nieve que cuestan alrededor de 40 mil pesos. «Son camperas de modelos únicos en Gesell no se venden en otros locales de acá», dijo para dar cuenta que los productos son ubicables.

«Me arruinaron», confesó el comerciante, que ahora se encuentra en la tarea de reforzar la seguridad del local y de anular el patio trasero. «Me fundieron y no quiero que me terminen de fundir», lanzó.