Ahora, el cuestionado secretario de Seguridad del gobierno de Barrera, deberá pedir el retiro de la policía bonaerense para continuar en su cargo político; o, dejar la secretaria para volver a vestir el uniforme azul.
NOTA DIARIO LA NACION:
Mauricio Andersen, quien se desempeña como secretario de Seguridad de Villa Gesell, deberá decidir si renuncia al cargo o vuelve a la policía bonaerense donde trabajaba como comisario inspector. Su actuación al frente del operativo en la zona del boliche durante la madrugada que asesinaron a Fernando Báez Sosa quedó en el centro de las críticas por la ausencia de efectivos en el lugar.
Ayer, el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, se trasladó a Villa Gesell para supervisar operativos de control de nocturnidad y verificar el despliegue de prevención policial en esa ciudad, donde se hallaron irregularidades en dos boliches. Durante este procedimiento fue clausurado el local donde se produjo el incidente que derivó en el ataque contra Fernando y se labró un acta de infracción contra el complejo Pueblo Límite. Como responsable del área de seguridad de Villa Gesell, Andersen apareció en el foco de todas las críticas debido a que no había policías en la puerta del boliche Le Brique cuando una patota atacó y asesinó a golpes a Fernando Báez Sosa.
Para asumir como secretario de Seguridad de Villa Gesell, Andersen pidió una licencia en la policía bonaerense.
Su situación quedó al descubierto por el homicidio de Fernando y por otros episodios de violencia ocurridos en la temporada en la ciudad balnearia.
Antes de viajar a Villa Gesell, el ministro Berni revocó la licencia que le habían otorgado a Andersen. A partir de esta disposición, el comisario inspector tiene dos opciones: retomar su trabajo en la policía bonaerense o seguir como secretario de Seguridad.
Ambas situaciones representan escenarios difíciles para el funcionario.
Como secretario de Seguridad, Andersen afrontará un pedido de interpelación que presentarán hoy seis legisladores de la oposición. Los ediles intentarán que el funcionario explique cómo se dirigió el operativo de seguridad y dónde estaban los efectivos asignados a la zona de Le Brique, en la calle 3.
Si decide volver a la policía, su destino es incierto. Actualmente, tiene la jerarquía de comisario inspector, pero deberá enfrentar un juicio oral por su presunta vinculación con una banda de ladrones que asaltaba a vecinos de la ciudad de General Belgrano.
El 25 de noviembre pasado, un juzgado de garantías del Departamento Judicial Dolores, con jurisdicción en Villa Gesell, aceptó el pedido del fiscal de Instrucción Diego Torres para que Andersen sea sometido a juicio oral. Según consta en los expedientes 4458 y 1148, la investigación contra el actual funcionario de Villa Gesell comenzó en 2013, cuando se desempeñaba como jefe de la comisaría de General Belgrano. El sumario se instruyó en la Unidad Funcional de Investigaciones Nº 3 de Dolores. En septiembre pasado, el fiscal cerró la investigación y le pidió al Juzgado de Garantías que el comisario fuera juzgado por «supuesto incumplimiento de la obligación de promover la persecución y represión de los delitos».
En este expediente, el jefe policial aparece imputado junto con otros dos procesados a los que se los acusó de «robo doblemente agravado por el uso de armas, en despoblado y en banda, en concurso real con privación ilegal de la libertad».
El intendente Gustavo Barrera había nombrado a Andersen secretario de Seguridad de Villa Gesell en mayo pasado. En pedido de interpelación presentado por los legisladores de la oposición también figura el jefe del Poder Ejecutivo local.
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