En una nota publicada esta mañana por la que sería algo así como la «agencia de prensa externa municipal», se pone en boca del Secretario de Seguridad, Mauricio Andersen, un descontento por el trabajo de la policía local y pedidos de relevos de dos titulares y hasta del jefe comunal. La publicación mete en la misma bolsa tres situaciones bien distintas, generando incertidumbre en la población y con una clara intencionalidad de hacer ruido y crear sospechas sobre el trabajo de la Fuerza en general. Algo que no le hace nada bien a los vecinos y hasta desbarata lo que desde ambos lados, tanto del municipio como del ámbito de la Fuerza, se venía sosteniendo y es la existencia de un equipo de trabajo con buenas referencias y buenos resultados.
La bomba de humo del medio de comunicación Sector Informativo se tira un día después de la visita del Ministro de Seguridad de la provincia, Cristian Ritondo, que pasó informalmente a saludar a Luis Baldo y refutó algunas afirmaciones del Intendente respecto de la situación de recursos policiales en la ciudad. Casualidad o no.
Ante esta publicación que se anticipa al testimonio del propio Andersen, una pregunta toma forma: ¿Es necesario mal informar con clara intencionalidad sobre un tema tan sensible para la sociedad?
De las cuatro comisarías que tiene Villa Gesell, hay dos en las que sus titulares tienen problemas en la función y uno de ellos ha sido desafectado. En la dependencia 4ta. Ferreyra fue alejado de la Fuerza recientemente debido a una investigación de Asuntos Internos sobre un hecho sucedido en el mes de febrero, a partir de una denuncia que pesa sobre él por una situación interna de la que no se ofrecen detalles concretos pero que no tiene que ver con su gestión en materia delictiva.
En el caso de la Comisaría 2da. todavía a cargo del Comisario Montoya, según fuentes de la Secretaría de Seguridad, hay un pedido de relevamiento por parte de la fiscalía local debido a irregularidades en allanamientos. La información es muy acotada y no se detalla qué sucedió exactamente. Por lo que sería positivo que se de a conocer en qué allanamientos hubo procedimientos irregulares y de qué se trataron.
Por último, en el caso del Comisario Adrián Mapelli que es el jefe comunal que ocupó lo que en su momento fue el cargo de Mauricio Andersen, el problema pareciera radicarse en la falta de comunicación o por lo menos una comunicación que no llena las expectativas del funcionario municipal.
Según testimonios informales, el malestar de Andersen también pasaría por una cuestión de relaciones que se da entre los actores, debido al nuevo rol de Secretario de Seguridad que por el término de un año y en uso de licencia, tiene el funcionario para ocupar este cargo político.
Así las cosas, la seguridad de Villa Gesell está cruzada por algunas investigaciones propias de la Fuerza y de la Justicia, pero también hay algo que no tiene que ver con el trabajo para combatir el delito y sus procedimientos, pero si con cuestiones más personales y de relaciones propias de seres humanos con cambio de roles y en un momento político particular.
En los primeros días de la semana, el Secretario de Seguridad municipal, se explayará sobre el tema y dará detalles de cada situación en particular, para que no haya especulaciones y no se deteriore el trabajo que se viene haciendo tanto desde la policía como desde el área que él coordina.
Periodismo en Movimiento Portal de Noticias de la Argentina: Policiales, Sociedad, Política y más.