«La saqué barata porque soy una persona sana y joven»

Es la reflexión de María Cristina Idalgo, la vecina de 42 años residente en Las Gaviotas, que fue atendida por una médica de guardia en el hospital que la medicó para una contractura, cuando lo que tenía era un accidente cerebrovascular. «Como me revisaron en Mar del Plata no me revisaron como en el hospital», confesó en una entrevista radial en Por la 3 derecho, la mujer que se recupera favorablemente.

La pesadilla de María Cristina Idalgo comenzó el sábado 18 de mayo cuando después de sensaciones raras, un dolor de cabeza particular y adormecimiento en su brazo y su pierna derecha, concurrió al hospital municipal de nuestra ciudad y fue atendida por la doctora Ingrid Herman. La médica la revisó, la dejó en observación y concluyó que padecía una contractura por eso le dio el alta y la medicó con diclofenac. Dos días después, Idalgo fue a ver a un traumatólogo, quien enseguida le advirtió que su problema era de origen neurológico y la derivo urgente a Mar del Plata. Lo que tenía Maria Cristina era un ACV hemorrágico, allí empezó la atención adecuada y el tratamiento correspondiente para sacarla adelante.

A casi dos meses de la preocupante experiencia vivida por la mujer de Las Gaviotas, en plena recuperación y todavía en la ciudad de Mar de Plata, Por la 3 derecho conversó con ella por primera vez.

Sobre la fallida atención en la guardia del hospital, en la que la médica Herman incurrió en un mal diagnóstico y puso en riesgo la vida de la paciente, Idalgo rememora: «Me medicó con diclofenac, me dejo una hora en una camilla y despuñes me dijo que era una contractura. Yo le expliqué que para mi no era solo un adormecimiento, que tenia un montón de sensaciones raras».

Sin embargo, la vecina de 42 años asegura que la doctora le dijo que era «la contractura muscular que apretaba y generaba un adormecimiento». Por eso, en el repaso de los acontecimientos, María Cristina, recordó que salió del hospital y recorrió farmacias para conseguir una de turno y comprar la medicación.

Eso fue un sábado, el lunes decidió ir a un traumatólogo por su obra social porque no mejoraba. «Automaticamente cuando le conté lo que me pasaba y me tomó las manos, las pulsaciones… me dijo esto es neurológico. Y yo, que estaba con mi hermano nos aconsejó ir a Mar del Plata».

Una vez en el sanatorio, la mujer explicó que lo primero que le hicieron fue una revisación completa y una tomografia. «Ahí se vio que tenia un derrame cerebral a causa de un ACV hemorrágico».

Contó además, que su familia la preservó del diagnóstico para cuidar sus emociones. «Yo entendí que no era bueno por las caras de los profesionales que me atendieron. Ellos me revisaron de una manera distinta».

Sobre la posibilidad de una cirugía de cabeza que en los primeros días era algo que los médicos tenían en sus planes, Idalgo, detalló: «Todavía la intervención no está del todo deshechada, pero voy evolucionando y la medicación está dando los resultados que ellos esperan, por eso aunque tenía pronóstico reservado la primera noche, se canceló porque el coágulo se quedó quieto y eso me ayudó».

«La saqué barata, porque soy una persona sana y joven y en estos momentos eso ayuda y mucho, no hay muchas posibilidades para las personas que sufren lo mio, aunque zafen muchas veces quedan mal con secuelas», sentenció.

Sobre su vida, confesó: «Cambió de un día para el otro terriblemente y me encuentro con un cuerpo que la mitad es mio y el otro no. Los médicos por el proceso de mejora que tuve después de 5 días en terapia intensiva y 4 en sala, con un proceso de medicación rápido me hablan de la posbilidad de una recuperación casi completa».

«Soy una mujer de 42 años con un hijo de 8 y un montón de cosas por hacer», exclamó.

Sobre la situación judicial de su caso, confirmó que su ex pareja hizo una denuncia que ya está en la Justicia y resaltó: «El punto es llegar a que estas cosas no pueden pasar. Mi intención no es faltarle el respecto a nadie, pero tampoco hay que faltarle el respeto a la vida de los demás. Yo no soy una profesional para juzgar, pero el acv es algo que afecta a muchísimas personas y los síntomas son de manual».

Con una tranquilidad y una cautela asombrosa después de la experiencia vivida, al consultarle si ella emprendería acciones legales, María Cristina, dijo: «Hay mucha información, yo me puedo basar en lo que viví, como me revisaron en Mar del Plata no me revisaron en el hospital». Y agregó: «Hay cosas que hay que tomarlas en cuenta porque estamos hablando de la vida, a mi me pasó estoy y no quiere que le pase a nadie. La intención es que las cosas se ordenen de la mejor manera, pero no me puedo quedar callada se hará lo que sea correctamente pero algo se va a hacer sin duda».

Para cerrar y ante la pregunta sobre por qué cree que la médica se equivocó, reflexionó: «Yo lo siento como que fue una desatención, porque no me atendieron como el resto de los médicos, se desestimaron cosas». La paciente, ahora en rehabilitación refuerza que sus palabras fueron claras en la consulta en el hospital y que le dijo a la médica: «Estoy paralizada, tengo un dolor de cabeza raro». Y volvió a repetir sobre los síntomas: «O sea… son de manual. Es por prevención que hay mucho información».