La competencia Monster Energy Enduro de Verano que se realiza en Villa Gesell los días 23, 24 y 25 de febrero, tiene su lado B todos los veranos y es la circulación de motos y cuatriciclos las 24 horas en las calles de Barrio Norte, lindero al circuito municipal donde se desarrolla la carrera. Ruidos molestos que generan continuamente los rodados cross con escape libre, que van y vienen rompiendo la tranquilidad que muchos vecinos y turistas aprecian en la zona fundacional de la ciudad, parece algo imposible de revertir. Un video que muestra a dos niños solos arriba de un cuatriciclo sin cascos y a gran velocidad es la clara muestra del descontrol que todas los veranos se vive con los concurrentes al evento y suscita la denuncia y los alertas de los habitantes del lugar.
«Las motos molestaron toda la santa noche. Ahora están pasando por cortada 206 entre 309 y 310», alerta una vecina de Barrio Norte en un grupo de whatsapp, ante la molesta situación que se da todos los febreros cuando se realiza el Enduro del Verano en Villa Gesell.
Barrio Norte, pegado a lo que es el circuito municipal de la ciudad, es como los mismos vecinos lo denuncian: «los boxes del enduro» o «la segunda pista», ya que por las arboladas calles del barrio donde Carlos Gesell comenzó la fundación de La Villa, motos y cuatriciclos circulan sin cesar los días anteriores al campeonato, durante y algunos días después.
Muchas de las motos y cuatriciclos son de competición y poseen escape libre, lo que genera una contaminación sonora y una molestia que con el pasar de los días se va acentuando y llevando al límite la paciencia de vecinos, vecinas y turistas que desde sus ventanas observan el transitar de dichos rodados.
«Esto no es solo tránsito…estos son 2 menores manejando un vehículo sin supervisión adulta», escribió alguien en el grupo de alertas y compartió un video en el que se ve a dos nenes chiquitos a bordo de un cuatriciclo totalmente solos circulando anoche pasadas las 21 horas.
«Todos los años lo mismo y cada vez más descontrolados. Es insoportable. No me dejan concentrar en mi trabajo. Es violento esto», advirtió una vecina que contó: «307 y 205 estoy encerrada para poder dar una clase! Qué hay que hacer? La 207 es una pista de carrera». Otra persona le contestó: «En 211 también».
«Las motos molestaron toda la santa noche. Ahora están pasando por cortada 206 entre 309 y 310», confirmó esta mañana otra vecina enojada.
Un verano más queda en evidencia que el operativo de tránsito y seguridad no logra controlar la previa del evento que copa la tranquilidad y la paz del barrio, además de el riesgo que generan este tipo de motos y cuatriciclos circulando en plena ciudad, algo que está prohibido por una ordenanza que pocos cumplen y no se articula de forma eficiente el control necesario.
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