Con una intervención numerosa de efectivos de la Policía Federal en la zona de Mar Azul, una decisión inminente que analiza el juez de Garantías local para responder al pedido de la familia que solicitó apartar a la fiscal Zamboni a cargo de la investigación de la causa por la desaparición del joven Marcelo Medina y la incertidumbre que emerge del dolor y el paso del tiempo, su entorno confía en que la recompensa de 5 millones de pesos pueda ser el camino esperanzador que los reencuentre con el adolescente. «No podemos permitirnos bajar los brazos», expresó Selene, la hermana mayor, que en medio de tantos desaciertos y desinteligencias acontecidas desde las primeras horas de la búsqueda, hoy atraviesa como el resto de sus afectos, momentos muy duros que ponen en juego la fortaleza necesaria para poder saber ¿A dónde está Marce?
A 9 días de que se cumplan dos meses de la búsqueda del joven geselino de 19 años, Marcelo Medina, la investigación siembra más dudas que certezas y la definición sobre el pedido de recusación de la fiscal Verónica Zamboni de la UFID 6 hecho por la madre y el padre del adolescente como particulares damnificados, se sebe resolver en las próximas horas a la vista del Dr. David Mancinelli, juez de Garantías de Villa Gesell.
El panorama no es alentador pese a que una cantidad de efectivos de la Policía Federal está hace cuatro días rastrillando la zona cercana a la ruta 11 en Mar Azul. La cantidad de personal que llegó hasta la localidad es, desde que comenzaron los procedimientos, alta y llamativa.
Los rastrillajes que se están realizando responden al aviso que dio un vecino el último 13 de junio al ver a un hombre con el torso desnudo y descalzo andar entre los árboles y pastizales detrás de la calle Monte Hermoso a la altura de la calle 35, donde además descubrió un colchón, un pedazo de plástico atado a los árboles como para frenar el viento, una frazada, un balde de pintura vacío y restos de una fogata.
Los elementos encontrados fueron recogidos para la realización de pericias y la intención de la policía federal es rastrillar a fondo ese sector de Mar Azul para hallar algo más, que pueda tener que ver o no con Marcelo.

La madre del joven, Carina Paredes, todos los días se dedica a salir con su marido a recorrer diferentes lugares donde creen que puede haber alguna posibilidad de tener una pista o encontrar algo que les pueda aportar a obtener información de su hijo. Su desesperación y la ansiedad por encontrarlo la tiene en vilo y le altera el sueño por las noches. «Tuve una noche pésima, de acá para allá recorriendo lugares y volviendo tarde a casa», le expresó a este medio ante la pregunta sobre cómo pasan los días en la búsqueda de tener alguna certeza sobre la ubicación de su hijo.
Por otro lado, la hermana mayor de Marcelo que vive en Bernal, habló con Por la 3 y se mostró muy sensible en esta etapa de la búsqueda. «Son más de 50 días sin Marce, el dolor es inmenso, no sé más que hacer para poder dar con él. Les digo a todos que cualquier pista es bienvenida, les agradezco a todos por preocuparse y por acompañarnos en esta búsqueda es un vacío enorme casi como en su momento fue perder a Malena, nuestra hermanita que no llegó a nacer, pero tengo esperanzas, siento que Marce está vivo y necesita que lo encontremos y lo ayudemos».
La joven, a pesar de la tristeza, fue firme en su convicción: «No podemos permitirnos bajar los brazos, es un chico con sueños, Marce tiene proyectos, tiene muchos amigos, el que lo conoce te dice que es inmensamente buena persona, el que lo trató alguna vez resalta lo respetuoso que es, hoy solo quiero escuchar su voz, saber que está bien, si alguien lo está ayudando que sepa que tiene una familia, que sus hermanos no dejamos de pensarlo ni un minuto y que no vamos a dejarlo solo».
Mientras su familia sigue en estado de vigilia, la puesta en marcha de la recompensa pública por 5 millones de pesos es un aliciente que puede llegar a permitir la novedad de algún dato nuevo y concreto, pero que por el momento no ha surgido eficazmente.
Tampoco hay novedades en cuanto a lo que la familia espera y es resultados de las pericias hechas al teléfono celular incautado en el allanamiento de la casa de un vecino del sur de la ciudad, quien no fue detenido a pesar de tener en su poder el móvil hace varias semanas y donde se comprobó por medio de vecinos que el hombre mantuvo una discusión con una mujer en esa casa y a causa de un teléfono, como así también que la hermana de Marcelo se comunicó a ese celular desde la comisaría y fue atendida por una mujer, hecho que no quedó asentado en la causa.
También la gran demora que están llevando los análisis de ADN que deben hacerse de los huesos del brazo encontrado en Mar de Ajo en el mes de mayo y que deben cotejarse con la información genética relevada a los padres de Marcelo, son parte de las inconsistencias y los obstáculos que los letrados de la familia Medina consideraron en parte, para pedir que se aparte a la fiscal Verónica Zamboni de la investigación.
Por estos días, nuevos carteles con el rostro de Marcelo con las sumas que corresponden a la recompensa pública serán difundidos en el distrito y ciudades vecinas, a cargo de la familia y amigos, según contó Miguel Medina.
«Elijo enfocarme en que está con alguien o que lo ayudan, por ahí no lo conocen pero él se da con la gente, no sé en qué estado se encuentre a estas alturas pero no creo que pueda estar solo tanto tiempo sin ayuda», confesó su hermana. Y se lamentó: «No me da el corazón para aguantar cada día pensando que ya no está y de ser así igualmente necesito encontrarlo porque no voy a descansar nunca, estamos destrozados».

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