Vecinos de Mar Azul evidencian necesidades habitacionales

Juan Eduardo Meo, conocido en el pueblo como Juanillo, es un artesano que junto a otros tres vecinos intentó hacer una construcción con materiales reciclados en un lote que no es de su propiedad. Después de la intervención policial que desarticuló la iniciativa, pide disculpas a la comunidad y expone la necesidad de acceso a la vivienda que tienen un grupo pequeño de familias, que esperan que desde el municipio se pueda generar algún plan de venta de lotes accesible en terrenos fiscales, como sucede en Villa Gesell. «Nosotros no queremos que nos regalen el terreno, queremos que lo financien», aseguró además de contar que esperan «una comunicación con Gustavo».

Juan Meo es vecino de Mar Azul hace alrededor de 5 años y vive en el partido de Villa Gesell hace 10. Es uno de los vecinos cuatro vecinos que fue denunciado por otros vecinos, cuando intentaban construir una cabaña con materiales reciclados un lote en la calle 37 entre San Clemente y Monte Hermoso. El episodio ocurrido hace unos 15 días, terminó con la detención de los cuatro hombres, que ahora están expresando su arrepentimiendo de manera pública, pero además exponiendo la necesidad habitacional que tienen algunas familias del pueblo y que están organizándose para poder hablar con el intendente y en búsqueda de una solución.

«Para empezar, pedir disculpas que ya pedí y que ya están corriendo por las redes sobre la decisión desacertada, desesperada, la verdad que sabemos que no esta bien y no queremos atentar contra la propiedad privada de nadie, valoramos el esfuerzo del vecino que laburando se compro su casita, no menospreciamos al que tuvo la suerte de que se la compre alguien ni mucho menos. Nosotros tenemos una problemática habitacional», aclaró el vecino.

Sobre la situación de algunas familias con un sueldo mínimo que impide cualquier tipo de proyecto habitacional, expresó: «Te explico, con suerte algún trabajador de la construcción o alguna trabajadora de la limpieza debe estar ganando con mucha suerte y viento a favor 20.000 pesos, tené en cuenta que hay una recesión por la pandemia altísima y el invierno ya de por si que es que complicado. Si sumamos, no en todos los casos, pero en muchos casos hay chicos que alimentar, chicos que vestir, chicos que estimular, eso demanda dinero y demanda un gasto energético entonces ya ahí nos quedaríamos cortos con los 20 mil pesos».

Inmediatamente, Juan se refirió a la problemática de la gente que paga alquiler: «Yo tengo la suerte de que debo 25 mil pesos de alquiler y es una santa la mujer que me alquila y me banca, no todos tienen la misma suerte. Yo pago 6 mil pesos por mes, pero hay alquileres que ascienden a 10 mil y mÁs tambien. Tengamos en cuenta que si ya no te alcanzaba para morfar, si tenes un gasto impositivo de mas de 10 mil pesos se complica y tene en cuenta que entre garrafa, luz, cable, tenes un gasto de 3 mil, 5 mil pesos más».

El vecino continuó con los detalles de la economía familiar para terminar de explicar el por qué algunas familias no tienen opción de proyectar una casa propia: «Ponele que tengas una movilidad, un cochecito, una motito, se te llega a romper, vos la moto la usas para trabajar o para ir a trabajar, acá si no tenes un móvil se te complica moverte un poco, así que si se te llega a romper… y te pones a llorar directamente».

Sobre su historia personal detalló que: «En Mar Azul vivo hace 5 años y en Villa Gesell hace un poquito mas de 10, 11 años siempre alquilando, por suerte en Mar Azul no me tuve que mudar 3 veces por año como si me pasaba en Gesell».

«Lo que nosotros intentamos hacer, yo quiero invitar a los vecinos este domingo a que se acerquen y nos vean y nos conozcan la cara y se den cuenta de que somos de acá y que somos el que pone la trencita, la que hace yoga, el que corta el pasto, no somos delincuentes, ni tenemos 10 causas ni mucho menos. Nosotros lo que estabamos por hacer era un contrapiso reforzado de 40 metros cuadrados, yo te explico, a mi se me cae una idea. Yo en un mes y medio de pandemia y de recesión con un cuatriciclo y un carrito cirujie materiales para hacer una cabaña de 40 mts cuadrado con entrepiso, todo con reciclado de obra, recortes de placa cementicia, puntales de 3 pulgadas, cosas asi que vos las vas juntando, las separas, las limpias, las recuperas, junte botellas, botellas de vidrios que vos imaginaras, aca en el bosque hay un montón», confesó el artesano.

Juan contó que lo que querían hacer es «algo prolijo» y confesó que mucha mucha le ha dicho: «Vos tendrías que haberte metido en 4 chapas”. Juan admite que no quiere eso y aclaró que «hay vecinos que tienen una problemática y 4 pibes y la verdad no me gustaria que esten en 4 chapas, me gustaría hacer una cosa prolija, recuperar la mugre y en la falta de consciencia y la desidia no se si decir Municipal, porque no quiero entrar en personalismos con nadie pero bueno aca la mugre tiene años».

Sobre la idea truncada por la denuncia, el vecino informó: «Era un puntapié por la cercanía de donde yo alquilo, era para arrancar a construir comunitariamente. Nosotros en una tarde teníamos todos los fierros cortados, preparado el cajón, escuadrado el terreno para hacer algo con un replanteo prolijo para hacer algo como tiene que ser, éramos 7 u 8 vecinos trabajando juntos, imagínate si lo hacemos en uno o dos dias un contrapiso y tenemos la necesidad de 20 viviendas, yo creo que en 3 meses trabajando, movilizados por la necesidad y por la camaderia de hacer las cosas por el que tenes al lado, sin guita de por medio. Hay plata que es irrenunciable, el cemento lo tenes que comprar no se puede reciclar».

Ahora, lo que esperan, es que sepan de la problemática. «Si nos escuchan y podemos hablar con el Municipio tenemos un montón de ideas pero no tenemos un montón de plata».

El vecino dice que la decisión que habían tomado de usurpar un lote «es una decisión desacertadísima y porque tenemos un montón de problemas como para andar teniendo problemas con la justicia». Y agregó: «Pero me consta y nos consta que hay muchos terrenos fiscales que son improductivos, que son ociosos y que de repente le pueden generar hasta ingresos al Municipio porque nosotros no queremos que nos regalen el terreno, queremos que lo financien».

De ahora en más, estos vecinos se reunirán todos los domingos para hacer jornadas de limpieza «para limpiar la mugre que hay en el bosque, para visibilizar la problemática y rescatar materiales porque lo hemos hecho este domingo y sacamos un montón de cosas que pueden llegar hasta servir».

«Quiero que quede claro que como yo los demás lo mismo, somos vecinos que estamos pagando alquiler y tenemos una idea que me parece que es digna de escuchar», anunció. Y comentó: «Me consta que hay por lo menos 20 lotes fiscales pegados en un lugar todos juntos».

Sobre los programas municipales Mi lote En Villa Gesell, detalló: «Ponele que yo salgo sorteado pero yo trabajo en Mar azul, no me puedo ir a vivir al lado del golf, paso la vida arriba de un colectivo».

En cuanto a una posibilidad de ese tipo de programas en Mar Azul, expresó: «Me parece que ese es el camino, ademas al municipio le sirve porque en algun momento esas tierras que estan muertas, ociosas e improductivas le van a generar un ingreso que va a ser la cuota que nosotros vamos a pagar, hay cuotas lógicamente accesibles, entendiendo el contexto mundial.
Estamos dispuestos a pagarlo y además estamos dispuestos a construir viviendas dignas que van a embellecer, van a enaltecer a Mar Azul, porque hacer un barrio con reciclado de la misma mugre es mostrar una toma de consciencia de lo que nos esta atravesando».

Nosotros estamos abiertos al diálogo esperando una comunicación de Gustavo», adelantó Juan. Y recordó que el 9 de julio se hará un locro solidario en la Casa de la Cultura de Mar Azul donde «nos vamos a acercar los que podamos llegar hasta ahí para que nos vean, nos conozcan y charlemos».

Para cerrar, lanzó: «Reiterar las disculpas, tratemos de entender que no somos delincuentes, somos gente con un problema habitacional, vecinos, trabajadores».