«Esta nueva normativa está habilitando la construcción de ese Mandalay, en ese mismo predio»

El ejemplo expresado por el arquitecto geselino Julian Stramigioli, pone en dimensión lo que el nuevo Código de Ordenamiento Urbano y Territorial impulsado por el Ejecutivo municipal traería consigo, además de diversas cuestiones. El mega proyecto hotelero que se planificaba en la playa del norte de la ciudad y fue paralizado por la Justicia, bajo la norma que busca convertirse en Ordenanza, sería posible. «Dentro de este diagnóstico la parte ambiental es fundamental», advirtió el autor de un escrito que pone en relieve el lado negativo del COU.

Julian Stramigioli es arquitecto, pero también es un vecino de los comprometidos con lo que se viene a futuro para la ciudad, en referencia a la modificación del Código de Ordenamiento Urbano y Territorial y lo que propone.

Sobre los puntos críticos que Stramigioli encuentra al analizar el texto de la normativa que está en la Comisión de Obras del Concejo Deliberante, se encuentran entre los principales la plinificación en cuanto al uso del suelo y la falta de un trabajo estratégico en cuestiones medioambientales, previas y vitales para el planteo del Código.

«La normativa habilita lo que se puede construir, que usos se pueden desarrollar dentro del espacio urbano y además puede permitir por ejemplo pasar suelos de uso rural a urbano en este caso es complementario urbano. Esto significa que en este caso particular, toda el área desde el norte de la ciudad consolidada hasta el límite con el partido de Pinamar, todo eso que son médanos pasarían a tener un uso urbano. Lo mismo estaría pasando desde Mar Azul hacia hasta el comienzo de la Reserva Faro Querandí. Todo eso se estaría consolidando como uso urbano. Por otra parte se estaría planteando la edificación sobre el frente costero, osea aumentar la altura permitida edificable», explicó el arquitecto sobre las bases generales del COU.

Sobre su análisis de la norma, trabajo que viene llevando adelante hace ya tres años y presenciando las reuniones que la municipalidad realizó en 2018 cuando anunció que el COU se actualizaría, comentó: «Yo estuve participando porque además del interés que me genera particularmente este tema, forma parte de mi proyecto de investigación que estoy desarrollando dentro de una beca de la Universidad de Mar del Plata, entonces me resulta de gran interés participar en todo lo que tenga que ver con el proceso de formación de una nueva normativa que tiene implicancias que van mas allá de lo técnico arquitectónico».

Sobre las acciones que sus colegas vienen encarando sobre la problemática, expresó: «Los arquitectos han tomado este problema como una cuestión central que se esta discutiendo mucho dentro del colegio de arquitectos, pero yo creo que es importante además destacar la relevancia que tiene para el conjunto de la comunidad, el conocimiento de las discusiones y la participación activa porque las consecuencias de este tipo de proceso son enormes y afectan a toda la población que habita Villa Gesell».

Ante la consulta sobre la ausencia de una evaluación en materia medioambiental abarcativa de todo el territorio, Stramigioni, advirtió: «Una de las criticas que se le hacen a este proyecto es cómo se esta desarrollando sin estar fundamentándose en un diagnóstico socio urbano completo. Dentro de este diagnóstico la parte ambiental es fundamental. Seria absolutamente necesario tener un estudio de impacto ambiental antes de poder estar pensando en cualquier aprobación de este tipo de normativas, ya sea por las consecuencias que pueda tener la población como respectivo al posible abastecimiento de aguas, como también pensando en las consecuencias de cómo va a afectar al ecosistema costero».

En este sentido, el ex candidato a concejal del Frente de Izquierda, fue claro y gráfico a la hora de dimensionar lo que este COU podría permitir y los efectos en el medio ambiente que se temieron y se temen ante grandes desarrollos inmobliarios: «Ese es uno de los reclamos centrales que se estuvo planteando sobre todo por algunos grupos de ambientalistas que ya han participado, por ejemplo hace 10 años en la movilización de Mandalay, que era un emprendimiento inmobiliario sobre la duna costera y que se logró frenar a partir de demostrar la incompatibilidad ambiental y además algunas cuestiones de legalidad, esta nueva normativa está habilitando la construcción de ese Mandalay en ese mismo predio y no solo ese sino cientos de hectáreas mas también dedicadas a la especulación inmobiliaria».

Sobre los posibles usos del suelo, Stramigioli remarcó que la superficie de médanos que mencionó, «el uso que se le está asignando tiene que ver mayoritariamente con viviendas que en la misma normativa, en el borrador estaba publicado que eran viviendas para uso turístico para población transitoria. Que no hace falta ni siquiera que llegue el transporte publico porque la población va a llegar por sus propios medios por lo tanto es estar asignando una superficie extensísima de suelo a algo que no tiene que ver con las necesidades habitacionales de la población residente».


En la entrevista remarcó la «dificultad del acceso a la información» que conlleva este proyecto. Se quejó, como muchos vecinos y profesionales sobre los archivos que el municipio publican mediante documentos de Drpbox en su página web. «Yo realmente estos últimos días no he entrado para revisar y verificar si se hizo alguna modificación pero la semana pasada estaba cargada una serie de documentos en una carpeta de Dropbox y con una dificultad de la lectura, porque es una serie de documentos que están desordenados porque hay unos viejos y otros nuevos y costaba mucho saber cuál era la versión actualizada», se lamentó. Y agregó: «Por otra parte durante esta semana se estuvieron cargando nuevas modificaciones que no queda claro si son modificaciones que se están tratando dentro del Concejo Deliberante o si son modificaciones pero la versión que se entrego es una anterior».

Para terminar y sobre los datos volcados en el documento y las interpretaciones, mencionó que «se establece el retiro obligatorio de 250 metros que refiere al decreto 3202 y me costo reconocer algunos de los sectores que estaban ahí señalados planteándose como reservatorios. Tiene que ver con que esa no quiere ser la justificación para el proyecto, puede ser que a partir del análisis de la situación socio urbano del municipio se llegara a la conclusión de que esto es necesario por tal o cual cosa pero lo que esta pasando acá es que se esta diciendo que hay que hacer eso porque la ley te lo esta pidiendo y la ley no lo esta pidiendo».