Verónica Zamboni cree que hubo premeditación y responsabilidad compartida y también que tras el asesinato los acusados «se dieron a la fuga para lograr su impunidad». La fiscal, que pedirá la prisión preventiva para los diez acusados, continúa con la instrucción que ya lleva más de siete cuerpos de 1400 fojas en las tres semanas de trabajo investigativo. El último video que se dio a conocer esta tarde es el de los acusados abrazándose segundos después de asesinar al turista de 19 años.
“Adentro pegaban de atrás, ahora afuera a ver quién gana”, le gritaban a Fernando Baéz Sosa y sus amigos los rugbiers detenidos por el asesinato del joven, según destacó la fiscal Verónica Zamboni al reconstruir el hecho. La frase, que consta en los documentos de las indagatorias tomadas en el marco de la causa, en la que hoy podría haber novedades, en caso de que, en lugar de esperar hasta el vencimiento del plazo, el martes 18 de febrero –a un mes del crimen-, Zamboni resuelva pedir la prisión preventiva de los sospechosos. Fuentes de la investigación señalaron a este diario que el lunes la fiscal solicitará al juez de Garantías a cargo del caso, David Mancinelli, que se realicen las detenciones.
Según el escrito, la fiscal sostendría la existencia de premeditación en el ataque, en el que los imputados tenían la intención de matar: «acordaron dar muerte a Báez Sosa previamente», señaló Zamboni. Los más comprometidos en la acusación serían Máximo Thomsen y Ciro Pertossi, sindicados por diversos testimonios como quienes pegaron los golpes fatales a Báez Sosa cuando ya se encontraba desfallecido sobre la vereda. Los restantes integrantes del grupo habrían tenido una participación clave, al asistirlos en la agresión.
Al terminar el ataque, los diez “se dieron a la fuga del lugar para lograr su impunidad”, indicó la fiscal en el expediente, que ya lleva más de siete cuerpos de 1400 fojas en las tres semanas de iniciada la instrucción.
Luego de difundir imágenes del expediente en las que se observan en detalle el rol que tuvieron los rugbiers, el diario Infobae accedió a una filmación de una cámara de seguridad del municipio de Villa Gesell que captó a varios de los acusados del crimen en el momento posterior al brutal ataque.
Las imágenes fueron registradas a las 4:45 de la madrugada por la cámara de un comercio que apunta en dirección a la Avenida 3, la misma cuadra donde está ubicada la discoteca. En ellas se observa al menos a ocho de los imputados pasar caminando, apenas unos metros dispersados entre sí.
Dos de los jóvenes de Zárate que encabezan la caminata se detienen y esperan la llegada de los demás, entre los que se encuentran Máximo Thomsen y Ciro Pertossi, ambos imputados por la fiscal del caso, Verónica Zamboni, como coautores del «homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas”, delito que prevé la pena de prisión perpetua.
En un momento, cuando casi todos ya están agrupados en la puerta de un restaurante de la zona, se ve a uno de los acusados abrazar a otro y tomarle la cabeza.
El abogado de la familia de Fernando, Fabián Améndola, adelantó que utilizará esa prueba para pedir que se sume el agravante de “homicidio por placer” contra los imputados.
«Un grupo de personas eufóricas propinan golpes» una persona desvanecida
En las últimas horas, trascendió que, de momento, en el expediente resultan claves dos tipos de imágenes: las provistas por cámaras de seguridad de la zona de Le Brique y las registradas por el celular de uno de los sospechos, Lucas Pertossi, durante el ataque en patota.
En las imágenes, se aprecia «un grupo de personas eufóricas, quienes propinan golpes a un sujeto que se encontraba tendido boca arriba sobre la vereda Este de Avenida 3», que era el joven Báez Sosa, ya «en estado de inconsciencia, con su torso superior desnudo y pantalón de jeans color azul».
La fiscal señaló que todo ello ocurrió “en la vía pública» y «en circunstancias en que éste (Báez Sosa) se hallaba parado junto con unos amigos en la vereda situada frente al lugar bailable Le Brique, siendo que previamente, se había suscitado un altercado con la víctima en el interior del citado bailable”. En el boliche Le Brique, detalló Zamboni, “los sujetos agredieron al damnificado у рrovocaгon que los patovicas del lugar sacasen del boliche, por un lado a la víctima, por otro, a los agresores”.
Unos “minutos después, ya fuera del lugar” los rugbiers procedieron a “abalanzarse rápidamente sobre Báez Sosa y las personas que lo acompañaban, para comenzar a propinarle golpes de puño en su rostro el primero de los sujetos activos citados (Thomsen), provocando que la víctima cayera al piso inconsciente”, reconstruyó la fiscal,
“Una vez indefensa la víctima y con el fin de darle muerte, patearon la cabeza del mismo causándole de esa forma lesiones corporales, en particular, lesiones internas y externas, que le provocaron su deceso en forma casi inmediata, al causarle un paro cardíaco producido por shock neurogénico debido a traumatismo grave de cráneo”, remarcó.
La dinámica de la patota
De acuerdo con los testimonios recogidos por Zamboni, mientras se precipitaba el crimen los agresores gritaban “ahora qué pasa que estamos afuera… Adentro pegaban de atrás, pero ahora afuera a ver quién gana».
Máximo Thomsen y Ciro Pertossi, calificados como “ambos sujetos activos” en el crimen, “contaron para cometer el hecho con la necesaria intervención de otros nueve sujetos”, una estimación que al parecer se sostenía porque al momento de las indagatorias el joven remero Pablo Ventura aún no había sido sobreseído.
Los otros ocho imputados que la fiscal contemplaría como partícipes necesarios son Enzo Tomás Comelli, Aytor Michael Viollaz, Alejo Milanesi, Matías Franco Benicelli, Luciano Pertossi, Lucas Fidel Pertossi, Juan Pedro Guarino y Blas Cinalli.
Para la fiscal, con ellos, los autores “acordaron dar muerte a Báez Sosa previamente, facilitando y posibilitando éstos la comisión del suceso delictivo al resultar superiores numéricamente y al rodear a la víctima y a sus amigos entre todos”. De esa manera, impidieron que Báez Sosa “pudiese defenderse” por sí solo “e incluso que sus amigos pudiesen hacerlo, quienes también fueron violentamente agredidos, recibiendo golpes en el cuerpo, causándoles a algunos de ellos lesiones corporales también”.
Zamboni afirmó que tras el ataque los rugbiers imputados “se dieron a la fuga del lugar para lograr su impunidad” aunque luego fueron detenidos.
[wpvideo eBsAcJkx]Fuente: Página12 / Infobae
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