El área CAN_200 abarca unos 5.000 kilómetros cuadrados en aguas profundas frente a Pinamar. El concurso surgió por una iniciativa de Challenger Energy.
El Gobierno nacional puso en marcha el proceso para licitar la exploración de petróleo y gas en el Mar Argentino. El área comprende unos 5.000 kilómetros cuadrados de la Cuenca Argentina Norte, en aguas profundas frente a Pinamar y al norte de la zona explorada frente a Mar del Plata.
La medida quedó formalizada mediante el Decreto 590/2026, publicado este miércoles en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Javier Milei, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
La norma instruyó a la Secretaría de Energía para que convoque a un concurso público internacional y adjudique un permiso de exploración en el bloque CAN_200. La decisión no supone un descubrimiento de hidrocarburos ni habilita una perforación inmediata: abre el procedimiento para seleccionar a la empresa que estudiará el subsuelo marino y asumirá los costos del proyecto.
El interés de Challenger y una competencia abierta
El proceso nació a partir de una manifestación de interés que Challenger Energy Group PLC presentó el 14 de febrero de 2025. La compañía propuso explorar el bloque y detalló su ubicación, las características generales del proyecto y los antecedentes de sus profesionales.
Challenger, una petrolera dedicada a la exploración, fue adquirida a fines de 2025 por Sintana Energy, una compañía canadiense con activos offshore en Uruguay, Namibia y Bahamas. A través de esa operación, Sintana incorporó participaciones en dos bloques marítimos uruguayos donde Challenger trabaja junto con Chevron.
Sin embargo, el pedido original no le garantiza la adjudicación. El Gobierno resolvió someter el área a una competencia internacional para asegurar condiciones de «concurrencia y transparencia». Challenger deberá competir con cualquier otra empresa interesada en explorar el bloque.
La Secretaría de Energía tendrá a su cargo la elaboración del pliego, la convocatoria y la adjudicación del permiso. El decreto también le delegó la facultad de otorgar, en una etapa posterior, una eventual concesión de explotación, en caso de que los trabajos detecten un yacimiento comercialmente viable.
Según fuentes de la cartera energética, la primera etapa no prevé una inversión de gran magnitud, sino el reprocesamiento de información geológica existente. Una eventual perforación dependerá de los resultados y podría concretarse dentro de un plazo de entre cuatro y diez años.
Un nuevo intento después de Argerich-1
El antecedente inmediato es el concurso internacional lanzado en 2018, durante el gobierno de Mauricio Macri, para adjudicar áreas de las cuencas Argentina Norte, Austral Marina y Malvinas Oeste.
La exploración offshore ganó visibilidad pública años después, cuando el entonces Ministerio de Ambiente autorizó estudios sísmicos en sectores situados frente a la costa bonaerense. El proceso abrió una fuerte controversia ambiental y derivó en protestas y acciones judiciales impulsadas por organizaciones como Greenpeace.
La experiencia más reciente fue la perforación del pozo Argerich-1, que Equinor realizó junto con YPF y Shell durante 2024, a más de 300 kilómetros de Mar del Plata. Los trabajos no detectaron hidrocarburos en cantidades comercialmente explotables.
El área CAN_200 se encuentra más al norte que el sector donde fue perforado Argerich-1. La nueva búsqueda aparece vinculada con el interés que despertaron los descubrimientos registrados frente a Namibia y las similitudes geológicas que las petroleras identificaron entre ambas márgenes del Atlántico.
«África y América estaban juntas. Empezaron a separarse hace más de 100 millones de años y había lo que se llama el mar y una cuenca», explicó el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, al referirse al avance de la compañía sobre áreas offshore de Uruguay.
Sintana sostiene la misma tesis. «A finales de diciembre de 2025, completamos con éxito la adquisición de Challenger Energy Group, incorporando a nuestra cartera participaciones significativas en dos bloques marinos uruguayos de gran potencial«, indicó la compañía en un informe dirigido a sus inversores.
Regalías y arbitraje internacional
La empresa adjudicataria deberá afrontar las inversiones exploratorias y pagar regalías por los hidrocarburos que extraiga durante esa etapa. Si obtiene después una concesión de explotación, también abonará regalías sobre la producción, de acuerdo con la fórmula que establezcan el pliego y las normas complementarias.
El decreto autorizó además que el permiso de exploración y una eventual concesión incorporen cláusulas para trasladar determinadas controversias a tribunales arbitrales internacionales con sede en países adheridos a la Convención de Nueva York de 1958.
La norma aclaró que esa prórroga de jurisdicción no implicará una renuncia de la Argentina a la inmunidad de ejecución sobre determinados bienes. La protección alcanza, entre otros activos, las reservas del Banco Central, los bienes de dominio público, los recursos destinados a servicios esenciales, el patrimonio diplomático, el equipamiento militar y los bienes culturales.
FUENTE : BAE NEGOCIOS
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