Siguen las pericias en la investigación de la muerte de Marcelo Medina

La pericia de plancton para determinar si el fallecimiento del joven geselino fue por ahogamiento comenzará este viernes 19 de agosto y el jueves 18 de agosto se iniciará el análisis de los teléfonos celulares secuestrados en el allanamiento en la casa de la familia Medina. Mientras tanto, también se espera el resultado de la pericia que se le hará al maxilar humano encontrado en la playa del sur de Gesell el pasado sábado 6 de agosto.

Después de 12 días de la terrible noticia que fue dada por el fiscal de la UFID 8 de General Madariaga, Walter Mercuri, al notificar que el ADN analizado en los restos humanos hallados en el mar en el Partido de la Costa los días 26 y 28 de mayo, continúan las pericias para determinar cómo fue la muerte de Marcelo Medina de 19 años, que huyó de su casa en la madrugada del 8 de mayo en un aparente estado de brote psicótico.

La pericia que dejará de lado las dudas sobre el causal de la muerte de Marcelo, es la que se llevará a cabo en la sección Ciencias Naturales de la División Química Legal de Mar del Plata, Policía Científica de esa ciudad a partir de este viernes 19 de agosto será la de plancton en médula ósea del material huesos fémures y estará a cargo de una geóloga palinóloga forense, que descartará o no un posible ahogamiento.

Por otro lado se espera el resultado de la pericia del maxilar humano que fue encontrado por gente que paseaba por la playa del sur de Villa Gesell el último sábado 6 de agosto a la altura de la base de Prefectura. Este estudio será realizado por el Laboratorio de Genética Forense en Junín, el mismo centro que perició los restos óseos encontrados a fines de mayo en el Partido de la Costa (Nueva Atlantis y Punta Médanos) y que dieron positivo con el cotejo de ADN de la madre y el padre del joven geselino.

Además, el jueves 18 de agosto se dará inicio al análisis de los teléfonos celulares de Miguel Medina, Carina Paredes y su hijo Ian Medina, que fueron secuestrados durante el procedimiento realizado en la vivienda de la familia el viernes 5 de agosto, a cargo del funcionario judicial que lleva adelante la investigación en esta etapa y sobre el cual la familia por medio de sus abogados tiene solicitada la recusación por varios motivos: haber ocultado pruebas del proceso, alterar hora y fecha de carga de actuaciones y actuar sin respetar sus derechos humanos como personas víctimas que son considerados por ley la madre y el padre de Marcelo, entre otras consideraciones planteadas por los doctores Fernando Soto y Martín Sarubbi.

Los teléfonos los analizará personal de la División de Comunicaciones de la Policía Federal de Mar del Plata. Asimismo, si bien se informó que se hará una pericia de un juego de sábanas secuestrado en la casa Medina, para compararla con un pedazo de sábana de características similares, que fue encontrado por perros K9 en las instalaciones abandonadas de un ex centro de atención médica de Avenida 3 y Paseo 114 en un rastrillaje hecho al comienzo de la investigación, aún no se comunicó oficialmente el pedido de ese estudio.

Sobre los restos óseos que se analizaron y se siguen estudiando, Paredes expresó en una nota con este medio posteriormente al allanamiento: «Yo no vi nada, pedí ver los restos del cuerpo y si es mi hijo de verdad yo lo tengo que reconocer».

En cuanto a los procedimientos hechos en la casa familiar, decididos por el fiscal como parte del protocolo después del conocimiento del estudio de ADN positivo de los restos humanos, Miguel Medina confesó: «Tener que salir nosotros a explicar que la familia Medina no descuartizó a nuestro hijo. Salir a aclarar es terrible, no se imaginan ustedes lo que es, no se ponen en la piel nuestra para que digan todas las barbaridades que dicen».

La familia, que se siente atacada a partir del allanamiento, se mostró unida y dolorida en una entrevista hecha por este medio. «No somos una familia loca. Si es mi hijo de verdad, hay un loco dando vuelta haciendo estas cosas», lanzó Paredes. Y agregó sobre la duda que tiene sobre la identidad de los restos óseos encontrados: «Yo no lo creo todavía porque no lo siento así. No me dejan ir a ver el cuerpo. Yo voy a reconocer que es mi hijo, así cómo esté lo vamos a reconocer. Nos acusan a nosotros y evidentemente si es mi hijo hay alguien que hizo eso. Por qué, para qué?»