La familia de Marcelo Medina se presentó como particular damnificado en la causa que investiga su desaparición

Por medio del abogado Fernando Soto, integrante de la ONG Usina de Justicia, que está colaborando particularmente, Miguel Medina y Carina Paredes asumen su rol de particular damnificados, solicitan la intervención de la Dirección de Personas Desaparecidas y del Ministerio de Seguridad de la Nación.

Los letrados patrocinantes de la madre y el padre del joven desaparecido en la madrugada del 8 de mayo en pleno brote psicótico, Fernando Oscar Soto y Martín Luis Sarubbi, realizaron la presentación correspondiente en la UFID6 de Villa Gesell a cargo de la Dra. Verónica Zamboni, quien lleva adelante la investigación de la desaparición de Marcelo Misael Medina de 19 años.

Conforme lo previsto en los artículos 77 y concordantes del Código Procesal Penal, asumen el derecho como víctimas indirectas que otorga la Ley Provincial Víctimas 15.232 que consagra su derecho a recibir un trato digno y respetuoso, con inmediata y completa información sobre el hecho investigado que es la búsqueda de su hijo.

En dicha presentación, la familia narra los hechos sucedidos horas antes de la madrugada del domingo 8 de mayo cuando su hijo escapó en medio de un trastorno mental evidente y resalta lo que ya han contado en reiteradas entrevistas a los medios y en las denuncias penales realizadas anteriormente, que es la falta de atención médica que Marcelo padeció cuando su padre la requirió en el hospital un tiempo antes de la desaparición.

«La médica nos dijo que Marcelo tenía que ingresar al hospital por voluntad propia», expresa el escrito con testimonios de Miguel y Carina. Y agrega: «Le pedimos por favor que se acercara unos metros hasta donde estaba Marcelo, porque no había modo de convencerlo para que se bajara del móvil, pero la médica adujo que necesitaban que le hicieran “un análisis” o que “lo calmaran”, porque seguía
rezando a los gritos continuamente. Finalmente, la médica dijo que no lo iba a asistir porque “no tenía permiso para salir”, así que si Marcelo no ingresaba al hospital, nadie iba a asistirlo porque “era mayor de edad” y “no podían obligarlo a ingresar”. Todo ello sucedió mientras nos encontrábamos en la puerta del
hospital, por lo que el suscripto Miguel, desesperado, le pidió a la médica y a los paramédicos que allí estaban que por favor entendieran que Marcelo no estaba en condiciones de decidir bajar o no del móvil, porque claramente no estaba en condiciones de decidir su propia atención médica, así que él, siendo su padre, los autorizaba para que lo asistieran, pero la médica se mantuvo en su firme y cerrada negativa»
.

Lo expuesto por los padres en el escrito y que se transcribe en esta nota, son los sucesos que tal como se dieron terminaron con el escape del joven en un estado sumamente vulnerable y que nada se hizo para poder evitar lo que hoy es una desaparición con búsqueda desesperada que lleva 24 días.

«Con toda esa situación, sin saber qué hacer, los policías volvieron con Marcelo hasta la puerta de nuestra casa. Les pedimos por favor que retengan a nuestro hijo aunque sea durante la noche, pero nos
respondieron que, cómo es “mayor de edad no podían forzarlo a nada”, “ni retenerlo porque no había hecho nada malo y es mayor de edad”. Les dijimos, les rogamos, que por favor lo retengan porque se podía escapar de nuevo. Que sabíamos que al día siguiente en el hospital atendía un médico psiquiatra que podía evaluarlo, ya que la médica de guardia se negó a verlo, pero los efectivos nos dijeron que tenían orden de dejarlo ir. El suscripto Miguel le dijo a los policías que, como Marcelo no tenía ninguna documentación encima, podrían dejar ir dos cuadras y luego detenerlo por carecer de documentos, así lo retenían esa noche, cosa que autorizaba por ser su padre, pero no hubo caso. Les dijimos que íbamos
a hacer una denuncia por lo que había pasado, ya que nos habían negado ayuda en todos lados
Marcelo se fue caminando, nosotros nos subimos a nuestro auto y fuimos a buscarlo, pero ya no lo encontramos por ningún lado. Fuimos a la comisaría de la Mujer y nos tomaron la denuncia»
, describe la presentación judicial.

Los fundamentos de la solitud familiar incluyen también hacer una búsqueda más completa y eficiente de Marcelo, por lo que expresa: «A fin de garantizar la efectiva búsqueda de nuestro hijo, solicitamos se requiera la intervención de la Dirección Provincial de Registro de Personas Desaparecidas, a fin de que activen su búsqueda (ya que al ingresar al sitio web de ese Registro nuestro hijo no figura entre las personas desaparecidas) y se requiera al Ministerio de Seguridad de esta provincia y al Ministerio de Seguridad de la Nación el ofrecimiento de recompensa por quien aporte datos fiables para dar con nuestro hijo».

Por último, requieren que se solicite «la intervención del Ministerio de Seguridad de la Nación, a fin de que se proceda a activar los protocolos de búsqueda de personas a través de los equipos especializados de las Fuerzas Federales de Seguridad (Policía Federal Argentina, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina y Policía de Seguridad Aeroportuaria)».