Una mujer debió ser trasladada a Pinamar por un parto, porque no había anestesista en Gesell

Después de la medida cautelar en la que el juzgado de paz le ordenó al municipio de Villa Gesell que contrate los especialistas anestesiólogos que correspondan para atender a los pacientes geselinos, la situación todavía no se ha normalizado. En el caso ocurrido este jueves, la parturienta que conversó con este medio, aseguró que está conforme con la atención dispensada tanto en el hospital de la localidad vecina como en el de nuestra ciudad, ya que se la trasladó en tiempo y forma y todo resultó bien. Sin embargo, como la denuncia de la AMRA expuso en la justicia, la falta de estos profesionales durante algunos días podrían generar un riesgo dependiendo de las emergencias que pueden suscitarse y que no dan tiempo para traslados.

Hace alrededor de un mes que la novedad sobre la insuficiencia de anestesistas en el hospital de Villa Gesell se hizo pública a partir de una denuncia hecha por la Asociación de Médicos de la República Argentina (AMRA), que resaltó la falta de este tipo de profesionales un día en particular de la semana, lo que comenzó a ocasionar suspensión de cirugías y traslados al hospital de Pinamar para intervenciones que no pueden esperar, como lo son por ejemplo los partos.

Esta semana se dio a conocer que la justicia dictaminó que el municipio debe contratar especialistas para cumplir con la atención en ese sentido, sin embargo la problemática no parece haberse solucionado.

En la jornada del jueves, una parturienta geselina debió ser trasladada al hospital de la comunidad vecina para dar a luz, debido a que el hospital municipal Arturo Illia no contaba con el profesional anestesiólogo.

La paciente tuvo sin problemas a su beba en el hospital de la ciudad lindera y en diálogo con este medio se mostró agradecida tanto con el hospital donde finalmente nació la nena como con el de nuestra ciudad que la atendió y trasladó en tiempo y forma, expresó: «Tuve parto normal, a las 12: 04 del mediodía, la ambulancia me hizo el traslado rapidísimo. Yo no me puedo quejar de nada».

«Entiendo perfectamente lo que sucede y me explicaron que es el día jueves que no hay anestesista. Es un problema pero gracias a Dios conmigo actuaron perfectamente», exclamó la mamá de la recién nacida, Francesca. Que consideró que es lamentable que no había anestesista pero que es algo «que puede pasar en cualquier lado» y que ella «no se puede quejar».

En materia de salud todo es impredecible, sobre todo cuando de emergencias se trata o como en este y otros casos, a la hora en que un parto comienza con la cuenta regresiva. No siempre los pacientes están en estado de ser trasladados para una intervención quirúrgica o que la necesitara en todo caso, ahí es donde la ausencia de estos profesionales se considera esencial para la vida de las personas.