Muchas dudas y pocas certezas en la investigación del asesinato de Basilio Mazzeo

A nueves días del crimen en ocasión de robo en la casa de la familia Mazzeo en el sur de la ciudad, la investigación que comenzó a los sobresaltos hoy continua sin grandes hallazgos y no solo eso, sino que uno de los detenidos ya fue liberado, otro que era buscado y estaba prófugo se entregó después de juntar las pruebas necesarias para demostrar que no tiene relación con el hecho, y una familia más asegura estar en la misma situación. Por su lado, la hija del jubilado de 87 años que fue brutalmente torturado hasta la muerte, le aseguró a este medio: «Lo único que pido es que las personas que estén presas sean los que mataron a mi papá, sino no quiero inocentes».

La investigación por el robo en la vivienda de Avenida 7 casi Paseo 139 en el sur de Villa Gesell el pasado martes 26 de octubre, donde el vecino de 87 años y su esposa de 81 fueron atracados por dos delincuentes, atados y el hombre torturado hasta causarle la muerte, en un robo con una violencia sin límites para obtener dinero y objetos de valor, sigue dando que hablar y los interrogantes se suman cada día que pasa.

En las primeras horas del crimen, cuatro sujetos que circulaban a bordo de un automóvil negro por Avenida Boulevard y que llevaban una cantidad de dinero que difería de la robada por los delincuentes que ingresaron a la vivienda del sur, fueron demorados pero fueron liberados horas después.

En ese momento la policía informaba que se estaba rastrillando «de nuevo» la zona como dando a entender que se estaba como «empezando de nuevo».

Dos días después, se realizaron una serie de allanamientos en la zona de Paseo 121 y Avenida 15 en la que resultaron detenidos tres sospechosos y un procedimiento más sumó al cuarto. Se trató de Dylan Emanuel Broemser, de 24 años, Leonardo Daniel Ludueña, de 31, Diego David Reina de 36 y Rodrigo Moyano de 20.

Al mismo tiempo de la novedad que era dada por medios nacionales como gran paso en la investigación, las familias de Diego David Reina y de Rodrigo Moyano comenzaron a exclamar el repudio por las detenciones de ambos alegando que eran inocentes, que no tenían nada que ver con el robo y asesinato y revelando que tenían pruebas que aseverarían lo que decían.

Lo anticipado por la hermana de Moyano, se hizo realidad cuatro días después, el 2 de noviembre cuando salió el cese de la detención de Moyano, que por las pruebas aportadas a la fiscalía se pudo corroborar que el sospechoso no estuvo en el momento del crimen en dicho lugar.

Por otro lado, un vecino más estaba siendo buscado por la DDI local, se trata de Gastón Bogado, que en el marco de la investigación se lo señaló por parte de un efectivo policial como uno de dos hombres que quedaron capturados por una cámara municipal ubicada en Boulevard y Paseo 139 y a partir de la cual, además de los aportes de la esposa de Mazzeo y testigos, se los consideró como sospechosos.

Bogado, que se proclamó inocente por medio de un escrito publicado en este y otros medios, espero algunos días para entregarse, según su propio testimonio y el de su esposa Alma Díaz, para juntar las pruebas y evidencias necesarias que darían cuenta dónde estuvo en momentos donde sucedió el robo y asesinato.

Ayer por la tarde Bogado se entregó en la fiscalía 6 de Villa Gesell a cargo de la Dra. Verónica Zamboni, donde antes pudo hablar con algunos medios y confirmar lo que ya había adelantado por escrito y es su proclamación de inocencia y detalles de sus movimientos con el fin de asegurar que no hizo nada de lo que se lo puede acusar.

Ahora, el joven, detenido en la comisaría segunda de Villa Gesell a la espera de poder declarar ante la fiscal Zamboni. De la investigación se sabe poco y nada, salvo los testimonios que van surgiendo de algunas de las familias de los detenidos.

La fiscalía está realizando peritajes en teléfonos celulares. El juez de garantías de Villa Gesell, en licencia por 15 días, volvería a ser el titular de la causa a mediados de este mes y mientras tanto lo reemplaza un magistrado de Dolores, el Dr. Gasquet.

Por la 3, en contacto con una de las hijas del jubilado asesinado, pudo confirmar el dolor que tanto la esposa de Mazzeo como sus tres hijos pasan por estas horas. «Mi mamá es otra victima más de esos asesinos. Pedimos justicia por mi papá, pero a mi mamá la mataron en vida».

Sobre los vaivenes de la causa, de los que están al tanto por los medios, pero no por la justicia ni la policía, fue contundente: «Lo único que pido es que las personas que estén presas sean los que mataron a mi papá, sino no quiero inocentes».

La familia del jubilado no pudo ver el cuerpo que enterraron en un nicho en el cementerio local. Con mucha angustia y todavía en shok, Karina Mazzeo expresó en diálogo con este medio: «La gente de Villa Gesell, los medios han sido muy respetuosos con nosotros. Estamos agradecidos». Aunque agregó: «Lamento mucho todo este silencio, todos están muy dormidos en Villa Gesell. Nosotros amamos Gesell y mi papá amaba Gesell».