De 6 a 24 unidades y el médano «tomado»

En octubre de 2017 una obra de 24 departamentos con cocheras en la calle Almirante Brown y playa en la localidad de Las Gaviotas generó la urgente intervención de la Asamblea del Médano Costero y de la entidad Control Costero Vecinal de Villa Gesell, cuando observaron que para realizar la demolición y limpieza de la edificación de 6 unidades se ocasionó una destrucción grosera del médano. Por ese entonces, el intendente Gustavo Barrera fue advertido de la maniobra de los constructores. También quien era la directora de Medio Ambiente, Bárbara Alba, se reunió en el lugar con los vecinos denunciantes pero no no convalidó el reclamo. Cuatro años más tarde, el edificio de departamentos está por terminarse y sólo quedó un sendero para quienes quieren acceder a la playa por esa calle. En su momento, el ex secretario de Planeamiento Gerardo Galli aseguró que la construcción estaba bajo reglamento y se negó a una evaluación provincial. “Los funcionarios firman cualquier cosa, desconocen las leyes ambientales y violan todo”, sentenció por ese tiempo Rolando Papof de la Asamblea. Actualmente, muchos se quejan por el escaso lugar existente para llegar al mar, un pequeño y alto sendero rodeado por el inmenso cartel del proyecto, un volquete y una madera a modo de tapia al lado de una pared, que impide el paso peatonal.

El conflicto que hace cuatro años enfrentó a ambientalistas con desarrolladores y funcionarios del municipio resurge desde otro lugar, porque la obra está por finalizarse y el reclamo por el daño que había sufrido el médano cuando se derribó la antigua construcción de 6 departamentos, no tuvo repercusión ante los funcionarios responsables de Medio Ambiente y Planificación de ese momento, Bárbara Alba y Gerardo Galli, hoy ya separados de sus puestos. Sin embargo, ahora con la imponente edificación a punto de estrenarse, unos 24 departamentos, cocheras y piscina con solarium vecinos y turistas advierten sobre el escaso espacio libre y de uso público que existe para quienes llegan a la calle Brown para acceder a la playa.

Un pequeño sendero rodeado por el inmenso cartel del proyecto de un lado y la edificación con un paredón cerrado además con madera del otro lado, deja apenas unos metros de ancho para atravesar el alto médano y encaminarse al mar.

La ocupación de la obra y sus elementos adicionales coparon el médano de la calle Brown y por lo menos a simple vista pareciera que hay espacio público del que se adueñaron para levantar el proyecto de cemento o por lo menos están usando y tornando inaccesible para la gente en general.

En su momento, cuando los denunciantes e integrantes de la asamblea protectora del frente costero realizaron una denuncia penal en la Comisaría 3era. de Mar de las Pampas, que también fue ingresada por mesa de entradas en la municipalidad dirigida al Intendente Gustavo Barrera, el principal obstáculo remarcado por los ambientalistas era sobre cómo se había descuidado el médano y se señalaba como dudosa la gran estructura que el municipio aprobó para que los desarrolladores construyan.

Hoy, con el edificio terminado, hay quienes temen que siga destruyendo el médano para garantizar las vistas y que la calle quede transformada en un fino sendero debido al despliegue de la construcción y el entorno acomodado a medida.

“Los funcionarios firman cualquier cosa, desconocen las leyes ambientales y violan todo”, sentenció Rolando Papof en octubre de 2017 y exclamó: “La cadena del primer médano costero no se puede tocar y está protegida”.

Hoy lo que se ve protegido es el lote y sus incomprobables limitaciones.