Gomez Moreira tiene antecedentes por malos tratos

Quien fue denunciado el último martes por Gabriela Covelli en la Comisaría de la Mujer, tiene una historia detrás que lo delata como un hombre que recurre a la violencia verbal y es agresivo. El año pasado, cuando coordinaba el área de Comercio como Director, seis inspectoras municipales se ocuparon de escribirle una nota al intendente Gustavo Barrera, exponiendo que eran víctimas de su agresividad. Un tiempo después, el comerciante y feriente protagonista de la comunidad católica local, fue convocado por el Concejo Deliberante para reemplazar a la edil Gabriela Carignano a quien la nombrarían como Directora de Gobierno. En su momento, los hechos habían sido resaltados por el concejal Miguel Cisneros sin dar demasiados detalles, ya que las mujeres no querían quedar expuestas. El intendente que hoy celebra un protocolo para casos de violencia en la municipalidad, en ese momento, no hizo nada más que ocultarlo.

Nada es de un día para el otro y quienes saben de conductas violentas aseguran que la personalidad preponderante de alguien que es adepto a los malos tratos se caracteriza por «cuestionar las decisiones anulándolas, juzgándolas de poco inteligentes, de poco criterio o inútiles y utiliza alegatos donde él tiene la razón».

Lo que hizo el concejal y Director de Hacienda, Agustín Gómez Moreira en la sesión del Concejo Deliberante del último martes, cuando se burló de los vecinos manifestantes, entre los que se encontraba la Dra. Gabriela Covelli, tiene mucho que ver cone esta conducta que marca un patrón de personalidad y también con lo que hace un año atrás sucedió puertas adentro del municipio, más precisamente en el área donde se desempeñaba como Director de Comercio.

Cansadas del maltrato y la agresividad, seis inspectoras escribieron una nota dirigida al intendente Gustavo Barrera con el fin de darle a conocer la situción que estaban padeciendo a causa de este señor.

«Por medio de la presente y en nuestro caracter de inspectoras municipales (Inspección General) queremos hacerle pública la denuncia por malos tratos y violencia verbal de parte del Director del Área R. Agustín Gómes Moreira, que en reiteradas ocasiones y sin argumentos válidos, se manifestó con violencia y agresividad hacia nuestra persona alegando «que carecemos de cualidades para desempeñarnos en el área y atribuyéndonos el adjetivo de ignorantes», describe el texto. Y prosigue: «De estos actos por parte del Director hay antecedentes y testigos que verifican los hechos. Hace un año y medio que este hombre se viene manejando con total impunidad, por ello elevamos esta nota para que usted tome conocimiento».

Qué pasó después de la entrega de esta nota al mandatario? Nada de lo que debería haber pasado, a pesar de que una de ellas no solamente firmó dicha nota, sino que además hizo la denuncia penal correspondiente, como también la hizo el martes pasado Gabriela Covelli.

Casi un mes después, se daba a concoer que el director de Comercio ocuparía una banca en el Concejo Deliberante, ya que era el reemplazo de Gabriela Carignano en el HCD según lo dispuesto por la lista de candidatos en las elecciones de 2017. Carignano fue nombrada en un puesto nuevo que no existía hasta ese momento, Directora de Gobierno. Muchos rumores se corrían por esos días que ese cargo fue inventado para que la concejal dejara su banca libre y de esa manera, su reemplanzate natural, Moreira, se sentara en ella y saliera del área municipal donde había sido denunciado.

Casualidad o causalidad? Hoy, el funcionario vuelve a estar en el centro de la escena señalado por mujeres pero también por hombres por su forma de comportarse en la sesión, cuestión que se aleja de la responsabilidad y la actitud que debiera tener un concejal, más allá de los episodios acontecidos.

Gomez Moreira tiene un rol bastante central y protagónico en la comunidad católica de Villa Gesell, acompañaba al Padre Eduardo en las rutinas religiosas y se dedicaba a ofrecer la palabra cuando el sacerdote no podía ir a la capilla de Mar Azul, donde conformó un grupo de fieles, que lo siguen de forma permamente. Siempre continuó con su militancia en la iglesia, también con el Padre Pablo.

Gracias a la cercanía que tiene con Barrera, consiguió como concejal que el municipio done un lote en Mar Azul al Obispado de Mar del Plata, para que se construya una iglesia en ese predio.

La donación del terreno se votó de forma positiva por unanimidad en el Concejo Deliberante. Quién se iba a meter en el dilema de decirle que no a una futura iglesia…? Sin embargo, en la comunidad de las localidades del sur se dio un debate intenso sobre la decisión unilateral de este concejal y el intendente de hacer una donación para un sector de la sociedad que no representa a todos los credos y además por otras necesidades más relevantes que muchos vecinos consideraron que importaban más que la construcción de una iglesia, cuando habiendo una en Mar de las Pampas muy cerca permanece cerrada la mayor parte del año.

Además, se desató una guerra entre vecinos porque el constructor a cargo tiró abajo dos inmensos y añosos árboles de eucaliptus que estaban en el lote y pese a la recolección de firmas y pedido de que se formule un proyecto que preserve la naturaleza y esos ejemplares, no se pudo impedir la tala, siempre todo con el ok del concejal que desestimó el pedido vecinal.

Abuso de poder dice, entre otras cosas, la denuncia que Gabriela Covelli realizó en contra de Moreira. Ahora estos relatos anteriores y seguramente más historias que no son de conocimiento popular y que ya se están dando a conocer en las redes sociales, ponen en evidencia a este funcionario público de una gestión que enarbola las banderas de la lucha contra la violencia de género y cuando tuvo la oportunidad de hacer algo para no borrar con el codo lo que se escribe con la mano… movió las piezas para proteger al victimario y desprotegió a las víctimas.