«Nos encontramos solos pero con fuerza»

Es lo que el papá de Fernando Baéz Sosa, Silvino, le confesó hoy a este medio. Además, contó que con su mujer están “guardados” y que “el día es largo y la noche también”. El matrimonio espera novedades sobre la decisión de la Cámara de Apelaciones y Garantía de Dolores que podrían conocerse la semana que viene. Mientras tanto, sin visitas por la cuarentena, confesaron que sobrellevan “todo esto que es doloroso” a lo que se suma “no tener con quien hablar”, aunque se comunican por teléfono con su familia.

El aislamiento social que por decreto tienen que cumplir todos los habitantes para frenar al Coronavirus, atrapó a los padres de Fernando Baéz Sosa en pleno proceso investigativo por el asesinato de su hijo acontecido el 19 de enero pasado en nuestra ciudad.

En su departamento de la Ciudad de Buenos Aires cumplen la cuarentena y esto le confesó Silvino Báez esta tarde a Por la 3: «Estamos acá en casa guardados con Graciela. Es muy difícil, el día es largo y la noche también. Hacemos todo lo posible y la ausencia… lo que nos falta a nosotros es la presencia de Fernando, que va a hacer tres meses pero él esta presente acá»

El no poder salir o recibir visitas en el duelo que están viviendo los angustia un poco más. «Esto de que uno no pueda salir ni a la esquina lo hace más difícil», contó el hombre.

Sobre la causa y las definiciones judiciales que están pendientes, Silvino dijo: «La causa hay que esperar la semana que viene, van a decir algo».

Lo que está pendiente y que deberá resolverse de manera administrativa, sin la audiencia oral correspondiente debido a las medidas contra la pandemia, es la decisión de los camaristas Fernando Sotelo, Luis De Felitto y Susana Yaltone, quienes tendrán que resolver el pedido de la recusación de la fiscal de instrucción Verónica Zamboni y las prisiones preventivas que dictó el Juez de nuestra ciudad, David Mancinelli.

Mientras tanto, sobre la rutina de estos días, el marido de Graciela Sosa, detalló: «Tratando de cuidarnos no tenemos visitas no tenemos nada, así que sobrellevando todo esto. Es doloroso para nosotros no tener con quien hablar, aunque hablamos por teléfono con la familia pero nos encontramos solos pero con fuerza y esperando la resolución de los jueces».

Su sentir más puro lo puso en palabras: «Me gustaría que termine esto, lo de Fernando va a llevar muchos tiempo».