Un bosquejo, un buen punto de partida…

Así consideran al nuevo Código de Ordenamiento Urbano (COU), la concejal Eugenia Grinspun y el arquitecto Pablo Lafrossia, referentes en la temática. Están convencidos de que es necesaria la mayor participación posible de profesionales de distintas áreas, porque hay mucho trabajo por hacer. Encuentran en la lectura, una redacción deficiente que no es taxativa como lo tiene que ser una norma y problemáticas ausentes como el recurso hídrico y infraestructura vial, entre otras.

En una entrevista realizada ayer miércoles en Por la 3 derecho radio, la concejal y arquitecta Eugenia Grinspun junto al referente del Colegio de arquitectos de la ciudad, Pablo Lafrossia, ambos coincidieron en que al Código de Ordenamiento Urbano (COU) que el Ejecutivo municipal envió al Concejo Deliberante, le falta bastante para ser un trabajo bien hecho.

«Se nota que es un código pobre, escaso y que se trabajo en soledad, no hubo participación formal de los profesionales locales, sino más bien charlas informales. Lo que se ve es un bosquejo para poder trabajar en un proyecto de código», remarcó Grinspun.

Para la concejal, lo que se pretende desde muchos lugares como ser el HCD y el Concejo de Asesoramiento Urbanístico (CAU), «es concretar un trabajo bien hecho y que refleje y contenga el deseo de ciudad de todos los actores de la comunidad».

Ambos arquitectos participaron de una charla de Planificación Urbana organizada por la provincia de Buenos Aires y trajeron «ideas, contactos y trabajos para hacer todo lo que falta por conocer y analizar», detalló Lafrossia. Y agregó: «Hay que ver cada una de las cosas que no hemos visto todavía, para que en un código nuevo podemos llegar a un buen resultado».

Respecto de eso que le falta al COU proyectado por el secretario de Planificación municipal, los profesionales reconocen:

Trabajo en equipo que debe ser multidisciplinario
Intensión de ciudad
Mirada ambiental para la utilización del territorio
Diseño paisajístico como atractivo turístico
Plan de infraestructura
Planificar recurso agua y desagües pluviales
Refuncionalización de la playa
Un planteo pensado y planificado del crecimiento territorial

Además, plantearon que encontraron muchos problemas de redacción, con definiciones abiertas y no taxativas como deberían ser. «Eso nos hace pensar que es una primera idea», reflexionó la integrante del bloque Cambiemos.

Al referente del Colegio de arquitectos geselinos le preocupa que el COU trabajado carece de la propuesta qué tipo de ciudad queremos. Por eso considera importante la participación de todas las áreas profesionales posibles para acordar ese pensamiento y en base a eso planificar.

«Es una participación casi obligatoria que tendríamos que tener todos los profesionales, para poder expresarnos y aportar esa precisión para llegar al objetivo», aseguró el arquitecto, que recuerda las reuniones mensuales que se hacen en el CAU y en las que los representantes de las asociaciones que lo conforman, luego tienen que trasladar esa participación en sus ámbitos.

Ante la consulta sobre si existe un plazo por parte del municipio para el estudio de la norma y su ejecución, ambos aseguran que no. Grinspun informó que se creó una Comisión en el HCD especialmente para estudiar el COU que se realizará cada 15 días.

Sobre la participación ciudadana del año pasado en los encuentros que propició el Municipio para que los vecinos participen y opinen sobre el tema, la concejal expresó que lo que la gente sugirió «no se refleja en absoluto en el texto» y además criticó la forma en que fueron organizadas esas charlas porque «no había lineamientos de trabajo ni guía alguna».

Como para reflexionar sobre los cambios que la norma propone, Lafrossia, lanzó: «Quizás surge de este análisis quedarnos con el tipo de ciudad que tenemos y solucionar todo lo que falta y hemos perdido desde hace un tiempo atrás. Hemos perdido muchas cosas y si esto lo pudiéramos volcar en un código sería muy bueno». Y aclaró: «No digo que dejemos de lado el crecimiento, no mirar el futuro, pero tiene que ser un crecimiento planificado para no hacer macanas».

La sensación que la edil dejó traslucir en una frase es de una incertidumbre total: «Este código plantea una suerte de crecimiento que no se sabe a donde va», confesó.

«Es un buen comienzo. Hace falta mucho tiempo, mucha participación . No nos olvidemos que estamos pensando el futuro de la ciudad y podemos tomarnos el tiempo que sea necesario», advirtió Lafrossia.