Se trata de la ubicada en el frente de playa entre 34 y 35. El abogado de tres de los casi treinta herederos existentes y que participan en un juicio para subdividir el condominio, es el Dr. Antonio Roncoroni. El letrado asegura que mínimamente se trata de un despojo de la propiedad, pero que podría corresponder la figura de asociación ilícita, defraudación y falsificación de instrumento público. Quien dice ser propietario estuvo en el lugar la semana pasada y se encargo de alambrarla. Es el fiscal Elizarraga quien investiga y tiene la responsabilidad de detectar si hay delito y de cuál se trata.
Los vecinos de Mar Azul que están atentos a las usurpaciones comenzaron a preocuparse cuando vieron a alambradores clavando postes de cemento para cercar casi la manzana 276 entera con zonificación multifamiliar, que está circundada por la calle Mar Azul, la playa y 34 y 35. El único lote que no entra en ese condominio es el 1.
Por su estratégica ubicación, tanto por estar pegada a la playa como por estar a 100 metros de la calle principal de Mar Azul, según información de una inmobiliaria de la zona costaría alrededor de 2.000.000 de dólares.
Sus dueños de apellido Gofanovich, Pigni, Mouset, Gas y Recalde están muertos, pero tres de sus hijos, Alicia y Graciela GBofanovich y el arquitecto Pigni, patrocinados por el abogado Antonio Roncoroni, tomaron medidas de forma urgente en cuanto vecinos linderos a esa manzana, advirtieron que estaba cerrándose.
El condominio indiviso, según informa Roncoroni, tiene nueve dueños y el representa a 3 de esos herederos. «Desde el 2010 se inicio una división de condominio en Dolores y ese día se pidió un certificado de dominio y estaban y están estas nueve personas como titulares. La división no ha llegado a sentencia porque se están terminando las sucesiones y se tiene que notificar todos los herederos», explica el letrado geselino.
Sobre la consulta si todos están detectados, Roncoroni contestó que si, «que los dos últimos que quedan tienen un abogado de Buenos Aires que se está presentando con la declaratoria de herederos para pedir la división del condominio para la adjudicación de los lotes en la forma que ellos lo decidan».
Pero la llegada de un hombre llamado Carlos Giordano con alambradores, que dice haber comprado en el año 1999, no es el primer intento de cercar lotes. Según explica Roncoroni: «Hace dos años aparece un señor que alambra un lote solo sobre la calle 34 a metros de Mar Azul. Ahí planteamos la primera denuncia de usurpación y posiblemente en agosto de este mes le estén devolviendo a los condóminos el lote en cuestión, que está dentro de la manzana».
En esa oportunidad el abogado cuenta que se trató de cuatro personas las denunciadas por cercar un loto de esa misma manzana. Por eso, hace unos días la escena se volvió a repetir y los vecinos linderos que tienen trato con uno de los herederos corroboraron que ellos no habían mandado a cerrar, se hicieron las presentaciones correspondientes en la fiscalía local.
«El hombre dice ser propietario y nosotros ampliamos la denuncia penal, pero como es un delito en flagrancia fue derivado a la Fiscalía 5 de Pinamar a cargo del Dr. Elizarraga, así que llevamos toda la documentación que creemos que ayuda a delimitar, que a nuestro entender se está usurpando. El señor también fue a la fiscalía y habría acompañado documentación». detalló el representante legal de los herederos que ven en riesgo su propiedad.
Roncoroni fue terminante: «Los muertos no firman escritura». Y agregó: «Los poderes, si hubiese existido alguno, con los fallecimientos desaparecen. Además, en el año 99 estos terrenos estaba a nombre de mis clientes. En el caso de que haya una escritura vamos a hacer una denuncia por falsificación de instrumento público, una averiguación de títulos e iremos hasta la últimas consecuencias».
Ante la consulta sobre la posibilidad de que alguno de los herederos haya hecho alguna operación con Giordano, Roncoroni, contestó: «Por más que haya sucedido algo así no puede ceder más que el porcentaje que tiene. Los abogados de los otros herederos dicen que nadie ha cedido nada», lanzó el abogado. Y fue más a fondo aún: «Si hay documentación está viciada en el origen y va ser atacada por mis clientes, no solo desde el punto de vista civil sino también penal. Y si hay algún escribano que haya hecho esto lo vamos a denunciar».
Para despejar dudas sobre lo que él piensa del caso, afirmó: «Como mínimo es una usurpación y si hay más cosas es una asociación ilícita con una defraudación y falsificación de instrumento público, que será también denunciada en la municipalidad para que no aprueben planos y para que no tomen medidas sobre estas cosas. Vamos a tratar de que saquen el alambrado y vamos a esperar a la Justicia».
Sobre la labor de la fiscalía, mencionó: «Se que en la fiscalía son razonables con el derecho a la propiedad. Esta propiedad es del condominio».
Consultado al fiscal Elizarraga, Por la 3 derecho recibió como respuesta que es una cuestión muy compleja porque el supuesto usurpador habría iniciado un juicio por usucapión
Por la 3 derecho tuvo la posibilidad de hablar con el señor Giordano el día que volvía de la fiscalía de Pinamar a la que fue a presentar la documentación que acredita su «estado a derecho», como el definió.
Esta tarde tuvimos comunicación con uno de los defendidos del Dr. Roncoroni, el arquitecto Gustavo Pigni, quien define el hecho literalmente como una «estafa».
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