Mucho antes de los multitudinarios conciertos, la ciudad balnearia fue el refugio contracultural donde Patricio Rey moldeó su identidad a fines de los 70 y durante los 80. El mítico show de 1988 en el pub Massachusetts que quedó para la historia.
La muerte de Carlos Alberto «El Indio» Solari conmociona al país y cierra uno de los capítulos más potentes del rock argentino. Sin embargo, más allá de los estadios colmados y los fenómenos de masas, la ciudad de Villa Gesell despide hoy una parte fundamental de su propia historia cultural, una época en la que el líder de Los Redonditos de Ricota era un artista emergente que encontraba en la costa un espacio de total libertad.
Según una reconstrucción histórica realizada por el portal local minutog.com, durante los últimos años de la década del 70 y gran parte de los 80, Villa Gesell se consolidó como el principal refugio para músicos, actores y escritores de la contracultura. En ese ecosistema abierto y ajeno a las reglas de la industria musical tradicional, Los Redondos encontraron el público ideal para sembrar su mística independiente.
El mítico show en el pub Massachusetts
Dentro del anecdotario geselino, los shows de la banda se caracterizaban por una cercanía íntima entre los músicos y el público, algo impensado para los años posteriores. El medio citado destaca especialmente la presentación de febrero de 1988 en el recordado pub Massachusetts, ubicado en la intersección de la Avenida 3 y el Paseo 114.
Aquella noche de verano quedó registrada en una grabación informal que, con el correr del tiempo, se transformó en una pieza de culto inconmensurable para los fanáticos ricoteros de todo el país.
Para Villa Gesell, el Indio Solari no fue solo la voz de un fenómeno nacional; fue uno más de los tantos artistas que caminaron sus calles buscando un canal de expresión.
FUENTE : LA NOTICIA1
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