Mar del Plata : quiebra del Aquarium, Fauna Argentina pidió que liberen a los lobos marinos y pingüinos

A contramano de lo que suele sostenerse sobre los animales criados en cautiverio, afirman que debería liberarse a los animales tal como sucedió con el tortugo “Jorge”.

Uno de los principales vértices de la quiebra del Aquarium pasa por el destino de los animales que aún siguen en cautiverio y, mientras la Justicia tramita la quiebra de la empresa que lo administraba, la Fundación Fauna Argentina formalizó un pedido ante al Fiscalía General de Mar del Plata para que sean liberados, a contramano de lo que suele recomendarse con especies criadas en contextos de encierro aunque amparándose en antecedentes recientes y el valor científico de la liberación.

Según el expediente judicial que tramita la quiebra de Plunimar SA (Grupo Dolphin), mientras transcurre la quiebra y al menos hasta febrero de este año, en el lugar permanecían 56 pingüinos magallánicos, 2 pingüinos reyes, 4 pingüinos saltarines y 4 lobos marinos de dos pelos.

El resto de los centenares de animales que había en el lugar fueron relocalizados, donados o vendidos, entre ellos diez delfines nariz de botella que terminaron en un acuario de Egipto a cambio de 800 mil dólares. Esa recaudación, según consignó la propia empresa en el marco de la causa, permitió sostener las áreas de cuidado de los animales aún no relocalizados, pero los recursos disponibles para esa tarea, aseguraron, se agotarían en mayo.

En su presentación (realizada en la Justicia marplatense aunque la quiebra se tramita en Capital Federal), desde la fundación cuestionan que la sindicatura disponga de los animales “como si fueran activos comerciales”, es decir, promoviendo que su futuro sea la relocalización o la venta en lugar de otra alternativa: al respecto, el futuro de los lobos marinos podría estar en Mundo Marino en tanto que hay diferentes ofertas por los pingüinos que llegan a los 950 mil dólares.

Así, desde la Fundación remarcaron los antecedentes en provincias patagónicas donde se prohíbe la explotación de estas especies e hicieron énfasis en la vigencia de la ley nacional 22.421, que prohíbe la comercialización de fauna silvestre autóctona y que a su parecer estaría siendo incumplida.

De esta manera, el pedido expreso de la fundación formalizado ante la Justicia pasa por frenar el traslado a centros privados, que se constate el estado sanitario de los animales y -tal como sucedió con el tortugo “Jorge”, aunque en ese caso la liberación conllevó un trabajo previo– que se los libere cumpliendo con una serie de protocolos. Así, no solo buscan el cese del ciclo “comercial” de esas especies sino que también se proceda a la evaluación científica de lo que suceda con los animales en la vida silvestre.

Ya que se reprodujeron en un lugar que supuestamente era científico, entonces que se haga algo científico. Que se estudie la migración de los animales nacidos en cautiverio, liberándolos en buen estado biológico, junto con los reproductores y marcados. No hay antecedentes de algo así y en un futuro, si es necesario criar en cautiverio, ya se va a saber qué es lo que puede pasar por los resultados que haya”, explicó Juan Lorenzani, de Fauna Argentina, al respecto.

En cuanto al estado de los animales, según consta en el expediente judicial, autoridades estatales realizaron inspecciones para evaluar el estado de conservación de los mismos e indicaron que estaban en buen estado. Sin embargo, desde la Fundación no solo solicitaron una nueva inspección sino también que el Estado revierta la posibilidad de que los animales sean comercializados.

FUENTE ; QUE DIGITAL