Luego del cierre del Aquarium, en el Concejo Deliberante de General Pueyrredon comenzará a tratarse una propuesta para prohibir definitivamente la habilitación municipal de zoológicos o acuarios que exhiban animales en cautiverio para su explotación comercial. Los detalles y las excepciones para la norma.
El proyecto, similar a otros que se presentaron a nivel nacional pero que no lograron avances en el Congreso, fue presentado en los últimos días por parte del bloque de Unión por la Patria, y ahora deberá pasar por las comisiones internas.
A través del proyecto presentado, desde el bloque reconocen que el Municipio ya cuenta con un marco legal en materia de protección animal: por ejemplo, la ordenanza 9.702 de 1994 que regula las condiciones de oceanarios o la 16.031 del 2004 donde se declara de interés público y protegido a la fauna silvestre autóctona que prohíbe la exhibición comercial y venta.
En este caso, explicaron que el proyecto presentado apunta a “profundizar el espíritu de la normativa vigente” y que se pase a un nuevo paradigma ético y científico de prohibición de la exhibición de cualquier tipo de fauna silvestre “independientemente de su origen o finalidad”, es decir, incluso aquellas de carácter educativo, científico o conservacionista.
De todos modos, aclaran que buscan mantener la posibilidad de contar con “santuarios” y exceptuar de la prohibición a tareas de investigación científica de universidades públicas y privadas del distrito, al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), a la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC), el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep) o cualquier otro organismo similar, público o privado.
Así, puntualmente el primer artículo de la ordenanza establece la prohibición de la habilitación de “zoológicos, acuarios, oceanarios y cualquier otro establecimiento que mantenga animales vivos de especies de la fauna silvestre autóctona o exótica en cautiverio con fines de lucro, exhibición y/o entretenimiento“.
En cuanto a establecimientos ya abiertos, establece que no se renovará su habilitación una vez concluidos los plazos establecidos en los permisos vigentes.
Al respecto, el concejal Diego García planteó: “Durante años se lucró con el encierro de animales como si fueran un espectáculo. Eso quedó en el pasado. Tenemos que construir una mirada distinta, donde se respete a cada especie y su libertad en su propio hábitat y no se la utilice con fines económicos. Este proyecto es una forma de decir que en nuestra ciudad no hay lugar para prácticas que ya no tienen sentido en el siglo XXI, no queremos a los animales en piletas o tras las rejas”.
FUENTE : QUE DIGITAL
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