«¿Le puedo pedir que compre la gotita?»

Ese fue el requerimiento que le hizo una enfermera del hospital municipal a una abuela que llevó a su nieto a la guardia el último sábado por la noche por un accidente doméstico en el que el niño jugando con su primo sufrió un corte en la cabeza en el cuero cabelludo. La mujer debió ir a un negocio cercano y pedir el pegamento con el que el personal de enfermería le pegó la herida. Le fiaron el producto porque la señora no tenía el dinero para comprarlo.

Un accidente doméstico de los que son comunes cuando hay chicos jugando, ocurrió en una vivienda de Villa Gesell el último sábado a la noche. Varios chicos jugando y uno de ellos levantó la cabeza y se encontró con la boca del otro que le hizo un corte con los dientes sobre el cuero cabelludo.

Al recurrir al hospital, la abuela del niño fue atendida por una pediatra y una enfermera se ocupó de la curación y hubo que cerrarle el corte con el pegamento La Gotita. Lo llamativo del hecho es que no contaban con el elemento y la enfermera tuvo que pedirle a la mujer que lo compre. «Le puedo pedir que compre la gotita?», fue el requerimiento para poder terminar la atención del chico.

La señora tuvo que ir al negocio más cercano y pedir el pegamento, no pudo pagarlo en el momento porque no tenía dinero, había ido al hospital de urgencia. Además, una vez pegada la herida, le pusieron una cinta autoadhesiva blanca de papel, sin gasa.