Caso lobito: la justicia decidió que los perros secuestrados sean dados en adopción

A un mes del ataque de los dos canes arengados por el dueño para lastimar al animal marino, la Fiscalía 5 de Pinamar notifica al área de Zoonosis que las mascotas no volverán a la familia propietaria residente de Mar Azul. Serán entregados a un refugio de la ciudad para que los tengan en tránsito con el objetivo de que sean entregados a nuevos dueños. Las proteccionistas ya se preparan para organizar una campaña que les depare a Tobi y a Sultán, un nuevo hogar.

La crueldad del caso sucedido en la playa de Mar Azul el 21 de septiembre, que quedó en evidencia al viralizarse un video que el adolescente publicó en su teléfono celular, llevó a muchos vecinos, protecciones y ambientalistas a hacer una denuncia en la justicia para que el aberrante hecho no quede en la nada.

La denuncia se basó en maltrato animal, amparada por la ley 14.346. Sobre la familia propietaria de las mascotas no hubo imputaciones, ya que el chico que grabó el video de sus perros atacando al lobo marino, motivados por una arenga evidente y clara, es menor de edad. Lo que la Ufid 5 a cargo del Dr. Elizarraga y el Juzgado de garantías que comanda el Dr. Mancinelli hicieron para preservar a los perros, que según los mismos vecinos de Mar Azul son criados con violencia para que sean agresivos y ataquen a otros animales, fue realizar un allanamiento para secuestrarlos.

Después de un desentendimiento entre el área de Zoonosis municipal y las órdenes de la Justicia hace una semana atrás, se habían vuelto a entregar a la familia pero unas horas más tarde se retuvieron nuevamente en la sede de Boulevard

Hoy, fuentes judiciales informaron a este medio sobre la decisión firme de la justicia de que los dos perros machos sean entregados a un refugio para que puedan atravesar el periodo de tránsito normal, que pasan los animales que están en adopción.

La red de proteccionistas y vecinos amantes de los animales está organizando una campaña masiva para que Tobi y Sultán puedan conseguir una familia que los críe en un ambiente sano y tranquilo.

Ambos perros son jóvenes y de buen caracter, no agresivos, esto lo avalan los empleados de Zoonosis que hace alrededor de veinte días conviven con ellos. Seguramente es inminente el traslado de las mascotas a un refugio que cerrará una historia de violencia y muerte, en la que los perros fueron solamente un instrumento para canalizar la crueldad de las personas. Tobi y Sultán son tan víctimas como el lobo marino de la irracionalidad y el maltrato de los dueños que les tocaron en suerte.