«Esperemos que el fiscal siga haciendo un buen trabajo»

Es la esperanza que tienen los padres de Fernando Báez Sosa, muerto a golpes por un grupo de rugbiers en la madrugada del sábado en la puerta del boliche Le Brique.  Los progenitores se le confesaron a los medios nacionales que estuvieron presentes en el velatorio de su único hijo. Inmersos en dolor y lágrimas pidieron «que la justicia acompañe a la víctima, no al otro que tiene plata».

El cuerpo del joven fue trasladado ayer y los compañeros que estaban con la víctima en la localidad balnearia también retornaron hacia la ciudad de Buenos Aires. El velatorio se realiza en una casa fúnebre del barrio porteño de Caballito y mañana a las 10.30 será el entierro en Chacarita.

La madre de Fernando, que era único hijo y estudiaba en la Universidad de Buenos Aires, desgarrada, expresó: “Es lamentable lo que hicieron mi hijo. Es una injusticia. Era un chico bueno, sano, no bebía, buen estudiante. Este año terminó el CBC, estaba feliz. Le arruinaron su vida esos asesinos. Quiero que paguen, pido justicia por mi hijo»

Con la voz cortada, fue el padre quien continuó con el pedido de justicia y apuntó contra los rugbiers: “Estamos pasándola muy mal, era el único hijo que teníamos. Tenemos el sueño truncado que jamás se podrá realizar.Esperemos que el fiscal continúe haciendo un buen trabajo. Que la justicia acompañe a la víctima, no al otro que tiene plata”.

“El fiscal nos dijo pocas cosas. No le dieron una oportunidad a mi hijo de defenderse, eso me duele mucho. Siendo gente de familia adinerada y no tener un poquito de compasión por su prójimo es lamentable y doloroso”, completó.

 

En el final, la madre volvió a hablar y reiteró su pedido para que se investigue minuciosamente: “Lo golpearon hasta no dar más con él. Asesinos, que paguen, que paguen por favor. Que la justicia actúe. Que esto no quede impune. Justicia para mi hijo”.

El fiscal Walter Mércuri, de la UFI 8 de Madariaga, es quien está a cargo de la investigación.

Fuente: Infobae