Tras una intensa investigación liderada por la DDI y el Grupo GAD, la policía logró la demora de un hombre de 22 años, señalado como cabecilla de una organización dedicada a robos planificados.
La causa se inició en diciembre tras un asalto al empleado Sebastián B., a quien le sustrajeron tecnología y dinero mediante el forzamiento de una cerradura. El rastreo satelital de un iPad robado y el análisis de cámaras de seguridad permitieron a los efectivos realizar allanamientos en una barbería y en departamentos privados, donde incautaron prendas de vestir que coinciden exactamente con las utilizadas en los atracos denunciados por las víctimas.
El dato más alarmante de la pesquisa reveló la existencia de un «sacador» o empleado infiel que trabajaba en un conocido restaurante de Mar de las Pampas. Este sujeto aprovechaba su empleo para realizar tareas de inteligencia, marcando las viviendas y complejos con menores medidas de seguridad para facilitar los golpes de la banda.
FUENTE : CNM NOTICIAS
Periodismo en Movimiento Portal de Noticias de la Argentina: Policiales, Sociedad, Política y más.