Alertan sobre maltratos, hostigamientos y despidos irregulares en el hotel del SOMU Villa Gesell

Periodismo en Movimiento puedo entrevistarse con varios de los empleados del hotel del SOMU y escuchar de primera mano por parte de los empleados, las acciones vejatorias y malos tratos por parte de la Gerenta que dirige el Hotel de Villa Gesell. Con prácticas de otro siglo, quienes trabajan en el alojamiento hotelero del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos son blanco de humillaciones y algunos advierten sobre despidos al margen de la ley.

Por Mariana Ayala y Jorgelina Mena

La actual gerenta del hotel Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), según relataron a este medio empleados y empleadas, ocupa su cargo hace cuatro años y en el último tiempo la rutina armónica y respetuosa del inicio se convirtió en un asedio, persecución y maltrato a los empleados, sin miramientos a nuevos y antiguos por igual.

Con el paso del tiempo llegaron los malos tratos, las humillaciones y los despidos, lo más grave es que algunos despidos se efectivizaron en medio de licencias por dolencia psiquiátrica violando la ley 23592, por lo cual la persona damnificada debió realizar la correspondiente denuncia en el Ministerio de trabajo, llevando hasta el momento cuatro audiencias sin ningún resultado. Al momento se encuentran también dos empleadas más con carpeta psiquiátrica, que según explicaron el clima laboral las ha llevado a tener problemas tras sufrir el hostigamiento constante de la gerenta.

El acoso laboral, también conocido por el anglicismo mobbing, hace referencia tanto a la acción de un hostigador u hostigadores conducente a producir miedo, terror, desprecio o desánimo en el trabajador afectado hacia su trabajo y puede presentarse de diferentes formas.

En el caso del Hotel del SOMU los cambios permanentes de horarios, fotografiar a los empleados y mandarles las capturas de pantallas interrogando y prohibiendo sobre la presencia en diferentes áreas del hotel y exigir a algunos empleados que no hablen con otros marcando malestar en situaciones de trabajo normales son solo una parte de los padecimientos de los que se quejan quienes están «en la mira» de la responsable del personal.

Llamar a una empleada «mosquita muerta» se considera una vejación en la integridad del trabajador que ocasiona un malestar tanto físico como emocional en las personas. «Entrar a trabajar y que el estómago se te dé vuelta, literalmente¨, fue una de las descripciones de una de las empleadas más perjudicada por los manejos de la gerenta que utilizaría su cercanía con la familia del secretario general del gremio para actuar sin limitaciones y con gran impunidad a la hora de hostigar a parte del staff que busca desmembrar para sumar más empleados de su círculo cercano.

«Me dijo, andate por favor que nos está mirando por las cámaras¨, contó lo que le pasó una mujer que se acercó a saludar a otra empleada al culminar el turno laboral.

Los despidos del personal para luego ser ocupado esos cargos por familiares de la gerenta también es una práctica habitual en el Hotel de SOMU de Villa Gesell. Los cambios de horarios a las empleadas mujeres con hijos a cargo van de la mano de la falta de empatía que frente al pedido de ser reintegrada a su horario habitual la respuesta fue ¨es lo que hay , porque sino hay mucha gente que quiere tu trabajo», recibió una trabajadora como respuesta de su jefa.

La necesidad de trabajar hace que algunos no puedan hacer más que lo que hacen y es padecer en silencio los maltratos laborales. ¨Yo me aguanto todo porque necesito el trabajo¨.

Las dos horas y media que Periodismo en Movimiento converso con los empleados estuvieron llenos de relatos que por desarrollarse en un Hotel Sindical resultan inadmisibles, aún más por tratarse de un Sindicato que en teoría debería defender los derechos de los trabajadores y no vulnerarlos.

Los enfrentamientos entre los compañeros por los momentos de tensión vividos en el lugar de trabajo han llegado en algunos casos a tener que acudir a la justicia a pedir perimetrales para frenar la violencia. Preguntas como las siguientes surgen al paso de las historias: Que tipo de capacidad tiene una gerente que no puede llevar adelante un ambiente laboral sano, más bien todo lo contrario . Qué clase de dirección tiene este Hotel Sindical que se les dice a los empleados que son sólo un número.

Las formas y modos de conducción en el hotel repercuten en todos los procedimientos. ¨La comida que sobra la tenemos que tirar, no la podemos repartir entre los empleados, la gerente no lo permite, nos saca fotos a través de las cámaras si estamos cerca de la comida, como en el caso que un compañero estaba cerca de unas empanadas¨ y aquí cabe una vez más otra pregunta: «En momentos de crisis como los que atravesamos en este momento, quién puede elegir tirar la comida?»

El secretario General del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), Raúl Durdos, es quien debe tomar cartas ante en el asunto para que las malas prácticas que lastiman la integridad de trabajadores y propician un clima laboral insano, al generar persecuciones, acusaciones infundadas y vulnerando los derechos que el Sindicato defiende.