Presencia de pumas: aceptar, concientizar, proteger la especie y trabajar con la comunidad

Finalmente, la confirmación y evidencia que se necesita en casos donde los vecinos y vecinas se muestran preocupados por la aparición de los felinos en el ámbito urbano, se concretó esta tarde cuando desde este medio pudimos conocer en persona el jardín de un complejo de Mar de las Pampas donde el último 12 de agosto a la madrugada tres cámaras tomaron al animal cuando ingresó y transitó por el lugar. Ahora, la comunidad espera que personal del área de Fauna de la Provincia se haga presente, como prometió el secretario de Seguridad Municipal, Mauricio Andersen, cuando fue consultado por la intervención de los especialistas. En la misma entrevista, el funcionario desmintió la veracidad del video de las cámaras de seguridad del apart ubicado a pocos metros de Colonia Marina.

La mentira tiene patas cortas dice el popular dicho y en este caso el intento de ocultamiento que se intentó hacer desde el municipio para que la comunidad descrea de un video que terminó viralizándose en los grupos de whatsapp y las redes sociales, sobre todo de las localidades del sur, no funcionó.

El video en cuestión, que se compartió entre vecinos y vecinas durante los últimos días, es uno de tres que existen y fueron tomados por las cámaras de seguridad de un complejo de Mar de las Pampas ubicado en la calle Barlovento.

Las imágenes son de la madrugada del 12 de agosto, a la 1 am y minutos después, en uno de ellos se ve claramente a un puma andar tranquilo en la quietud de la noche por un deck en dirección al parque y la zona de la pileta. Había entrado por el acceso principal del predio y transitó derecho hacia el fondo.

Por la 3 pudo conocer esta información a través de testimonios de vecinos que conocieron la información, la denunciaron pero como hubo una consigna sobre ocultar lo sucedido porque se aproximaba la fiesta ChocoGesell, no quisieron generar resquemores.

Pasada la festividad del fin de semana largo y después de los sucesos acontecidos en Mar Azul en las últimas horas donde vecinos alertaron y denunciaron la muerte de una perra y un cordero, la herida de otras dos perras y mostraron huellas de pumas en los alrededores de las calles Monte Hermoso y 38, Miramar y 36 y manzanas aledañas, que sin poder confirmar fehacientemente y con pruebas concretas que haya sido un puma el involucrado, hubo quienes sintieron el compromiso y la necesidad de evidenciar lo que se trató de minimizar y callar, en pos de ser responsables como ciudadanos y que quienes deben ocuparse del tema seriamente, lo hagan sin vacilaciones.

Hay una parte de la población preocupada, hay muchas personas que desean que se proteja a los pumas, que se los cuide y se actúe para que no corran riesgos en una zona urbana donde si la ausencia del Estado no se combate con acciones concretas no hacen otra cosa que desamparar a los felinos, que se han estado corriendo de sus hábitats más naturales y se acercan a las casas y animales domésticos.

Está todo por hacerse, antes que nada hay que leer la realidad tal cual es, no ocultar lo que pasa, entender a los habitantes que se sienten amenazados, informar con la verdad y trabajar con este escenario. Esta especie silvestre está obligando a hacerlo y si los funcionarios responsables, del intendente hacia abajo, desoyen y miran para otro lado, nada que tenga que ver con el cuidado de la biodiversidad y el respeto por los pumas, es posible.

El vacío que sienten los vecinos y vecinas que se están pronunciando para que se contenga la situación y se efectivice el accionar de especialistas de Fauna provincial y otros expertos que puedan intervenir de forma positiva en el distrito, que hoy tiene a las localidades del sur como zona de conflicto y tuvo al centro geselino en la mira de locales y ajenos en plenas vacaciones de invierno, no puede no atenderse.

El discurso ambientalista y proteccionista de esta o cualquier otra especie que pueda estar en riesgo, no puede ser de la boca para afuera o ser solapado y confrontado con folletos digitales. Acción responsable del Estado municipal y provincial en conjunto con la comunidad, es lo mínimo que los pumas merecen como especie protegida.