Una mamá entregó al hombre que manoseó a su hija

El hecho de acoso y abuso en la vía pública de una nena de 9 años sucedió en Mar Azul el viernes 17 de septiembre a unos metros de la escuela primaria, donde la menor concurre y a donde se dirigía con dos amigos para buscar la tarea. Beatriz, la madre de la niña a la que un hombre abrazó y tocó en la pierna, detalló a este medio que fue ella quien lo reconoció dos días después en la esquina de su casa mientras sentado miraba a los chicos jugar. Con la ayuda de una vecina lo mantuvieron en el lugar y dieron aviso a la policía. En dos días la familia deberá concurrir a la fiscalía por la investigación en curso y el denunciado sigue detenido. La vecindad está atenta a su aprehensión ante una posible liberación y reaparición.

El viernes 17 de septiembre una niña de 9 años junto a una amiga y un amigo se dirigían a la escuela primaria de Mar Azul con el objetivo de buscar la tarea, cuando fueron interceptados por un hombre mayor que comenzó a hablarle a la niña. Según Beatriz, madre de la menor, el ahora detenido le preguntó su nombre, le dijo que se quedara con él e intentó convencerla para que no siga caminando con sus vecinos, mientras la abrazó y le tocó la pierna.

«Yo te quiero», le dijo entre otras cosas mientras la nena le habló con evasivas y logró encaminarse hacia la escuela con sus amigos. Su mamá relató lo sucedido, asegura que no conocen al hombre y agradece que su hija halla podido llegar hasta el colegio a buscar ayuda.

Una vez en la institución fueron los docentes los que llamaron a Beatriz para advertirle lo sucedido y salieron a ver si verían al acusado, pero ya no estaba.

Luego del preocupante episodio, la vecina de Mar Azul gracias a que su hija y amigos reconocieron al hombre un día después que se había acercado con un auto que lo trajo, aparentemente a comprar en un almacén lindero a su casa.

Una vez hecha la denuncia correspondiente en la comisaría de Mar de las Pampas, el domingo 19 Beatriz ve de nuevo a este hombre a metros de su vivienda sentado en la vereda y mirando mientras los chicos y chicas jugaban. Ante esta situación, la mujer lo espió desde su jardín y al ver que no se iba lo encaró y le advirtió que no tenía que estar ahí, además de pedirle explicaciones por lo que había hecho con su hija. El sujeto se defendió diciendo que había ido a comprar al almacén, lo que le pareció una excusa a la vecina ya que el local estaba a unos metros y el permanecía sentado en la vereda de otra casa en la esquina de San Clemente y 36.

Así fue que con la ayuda de otra vecina lo retuvieron y llamaron a la policía que se lo llevó. Actualmente, el hombre de apellido Segovia de 66 años sigue detenido y la niña deberá concurrir con su familia a la Fiscalía local en el marco de la investigación que se lleva a cabo por el hecho que atemorizó a la nena y que por lo que su madre cuenta, podría haber sido un hecho aberrante más de los que lamentablemente suceden con niñas menores.

Beatriz reaccionó como cualquier madre lo haría y está muy preocupada por lo que pasó pero también, como el resto de los vecinos, por lo que podría haber pasado. Por eso, le contó a este medio que la vecindad está alerta ante una posible liberación y reaparición.