Un centenar de corazones latieron al ritmo de un pedido para que mejore la Salud en Gesell

Esta tarde a partir de las 16 horas se realizó la sentada pacífica por la Vida y la Salud, en la plazoleta René Favaloro en Boulevard y Paseo 104. Fue convocada por Gabriela Covelli junto a vecinos que vienen manifestándose para exigir una mejora en el hospital y con la presencia de la familia de Julieta Di Marco, el encuentro se dio en un espacio de un silencio demoledor y de pocas palabras pero contundentes, por cuenta de la madre de Nico Deanna que rogó por «el hospital que nos merecemos».

A las 16 horas y con el sol cubriendo parte de la plazoleta René Favaloro de Boulevard y Paseo 104, mujeres, hombres y algunos niños fueron acercándose al espacio público para acompañar la consigna que unas pocas horas antes había comenzado a circular por las redes y los medios de comunicación y que consistía en una sentada pacífica por la Vida y la Salud. En silencio, separados y con barbijos, los vecinos se fueron acomodando a lo largo del cesped.

Muchos de los asistentes a la sentada llevaron carteles, entre los que resaltaron el de la foto de Julieta Di Marco, la joven que murió el pasado 1 de agosto en el hospital municipal, cuyo desenlace es puesto en duda por su familia.

Gabriela Covelli y su familia desplegaron un cartel bandera que deja en claro el reclamo: «por la vida y la salud». La familia de Zulma Sosa, la mujer que murió durante el parto en el mes de abril en el hospital local, no pudo asistir, pero Covelli se encargó de tener presente la ausencia de Zulma en lo que fueron sus pocas pero claras y firmes palabras en las dos oportunidades en la que se dirigió a los vecinos presentes, a modo de agradecimiento por la presencia y validar un reclamo que en el último mes se hizo muy evidente, debido a las manifestaciones semanales que se hicieron en la puerta del municipio y en el Concejo Deliberante.

En paz, con respeto y sobre todo desde la congoja y el dolor, durante casi 30 minutos todos permanecieron sentados. Luego Covelli, a voz alzada, remarcó: «Gracias por estar acá, por la vida y la salud. Esto es en señal de duelo y pedir por la seguridad del paciente».

Mencionó a la familia de Julieta, quien fue represantada por María y Gonzalo, dos de sus hermanos. Y en referencia a los hechos de la semana pasada sobre la situación conflictiva que se vivió en el Concejo Deliberante y luego de la cual tanto los concejales oficialistas como el propio intendente Gustavo Barrera se refirió a los vecinos que habían presenciado la sesión, Covelli disparó: «Estos somos los violentos, este es el pueblo de Villa Gesell».

Con énfasis y angustia, la mamá de Nicolas Deanna, que le está poniendo hace rato el cuerpo y el corazón a la causa por mala praxis de su hijo, pero asesorando y ayudando a familias que pasan por situaciones similares, expresó: «Le pedimos al señor intendente y al Concejo que repete el derecho humano y constitucional de la vida y la salud».

Con ímpetu pidió «el hospital que nos merecemos» y aseguró que la sentada de esta tarde fue para «mostrar quiénes somos y qué queremos».

Una mujer, tímidamente, al terminar el pedido de Covelli, remarcó: «Yo vengo porque quiero un hospital como la gente». Al término del encuentro, algunos vecinos se acercaron a la abogada para brindarle su apoyo y ayuda para continuar con el reclamo. «Gracias, Gabriela, nos vemos hasta que convoques de nuevo», le dijeron varias personas presentes.

El silencio, el himno y el pedido de siempre por una mejor salud y un hospital que cuide, cure y que no mate, fueron una muestra más de que ni la pandemia y Gesell en un momento de casi 25 casos activos, pueden parar un desgarrador pedido por la salud de todos y siempre.