Cada vez más complicado económicamente, el Instituto Adesmia Incana teme por su futuro

El colegio que viene gestionando hace tres años una subvención para poder sostener el funcionamiento de la escuela que se mantiene sólo con las cuotas de las familias, vive su peor momento, ya que la crisis económica se profundizó con la pandemia y la imposibilidad de pago de muchos padres.

El Instituto Adesmia Incana, ubicado en Paseo 125 y Avenida 13 ha expuesto en reiteradas oportunidades una situación complicada en materia económica, por lo que desde el año 2017 ha comenzado a tramitar un subsidio estatal que hasta el momento no ha tenido respuesta favorable.

Su representante legal, Graciela Casier, en una entrevista en Por la 3 radio, hizo mención a esa situación que la escuela arrastra desde hace un tiempo y que ahora, en el marco de la cuarentena y la golpeada econocía de varias familias, se profundiza con la baja cobrabilidad de las cuotas y complica más aún el sostenimiento normal de la escuela.

Sobre la gestión de la subvención Casier detalló: «No te dicen ni si ni no y menos por qué. Entonces hay que tramitarlo todos los años».

«La escuela tiene una matrícula de 100 alumnos y en este momento el 30% solamente están pagando», afirmó la dueña.

El subsidio trata de obtenerse desde 2017 y este año fue presentado nuevamente el trámite el 13 de enero. La responsable de éxito o el fracaso de la gestión es Agustina Vila, «con la firma de ella se subvenciona», aseguró Casier, que mencionó que la mujer es la Directora de Educación y Cultura de la Provincia de Buenos Aires.

La escuela tiene un «30% de niños integrados», que son alumnos con diferentes diagnósticos, algunos de los cuales necesitan de acompañamiento terapeútico.

Entre la angustia y la ansiedad de poder encontrar una solución a la complicada situación de la institución, Gra – como le dicen muchos de los alumnos – confesó: «Estamos pensando, estudiando las posibilidades pero hasta ahora es un desastre. Los sueldos de mayo pude abonar solo el 50% debiendo también el IPS. El aguinaldo no esta pagado».

Sobre el plantel docente de la escuela asegura que le tienen «muchísima paciencia». Y agregó: «Nadie quiere cerrar, de los que participamos en este proyecto».

Con respecto a las ayudas del gobierno nacional, contó que tramitó el ATP pero tampoco tiene respuestas sobre ese trámite que le ayudaría a abonar la mitad de la nómina de los sueldos.

En algún momento algunos concejales se acercaron a la escuela, conocieron la situación y prometieron colaborar de alguna manera, sin embargo a un año del acompañamiento del HCD por medio de un proyecto para elevar a las cámaras de senadores y diputados provincilaes, no tiene novedades.

«Yo estoy bastante enojada con todas las autoridades del concejo deliberante porque ellos sancionaron el año pasado de comunicarse con la cámara de senadores y diputados de nación y que yo sepa ninguno lo hizo porque yo les pido el número de expediente de la nota o de lo que hayan presentado y no me responden», aceptó.

Casier asegura que ya antes de la pandemia estaba costando llevar el colegio adenlante: «Costaba pero mi familia me ayudaba e íbamos compensando, pero ahora tampoco puedo contar con eso si cada vez es menos, ahora ya no, ya los bolsillos están vacíos»

La tristeza que no puede esconder cuando surge el llanto, la expresó diciendo: «Yo estoy con las manos atadas, no se que hacer, todos los días pienso propuestas pero es difícil. Acá los únicos perjudicados son los chicos».

La cuota de primaria tiene un costo de 8.800 pesos, pero el que paga en fecha tiene un descuento del 15%, lo que deja una cuota de 7.500 pesos. Para tratar de progresar en los ingresos, la mujer creó un programa de padrinazgo que contempla que cada nene que entra en la escuela tiene una cuota del 50% y le beneficia a un papa de acá con el 25%. «Así fuimos achicando porque hay papas que pagan $7500 y otros $4400, pero la idea es que a medida que van entrando mas chicos se van abaratando los costos de los que ya están. Para un niño nuevo esta beneficiado es el 50%. Yo ya no sabia que inventar para bajar los costos de los papas que ya están», contó.

Según información brindada por Casier, la subvensión que la escuela necesita le sale al Estado 347.787 pesos con el 100% del nivel primario que es el que se solicitó.