Caso Báez Sosa: Se dio a conocer que el sospechoso «Nº 11» aparece en la escena del crimen, mientras la fiscal está de licencia por unos días

Aunque los avances de la causa del asesinato de Fernando no se difunden con la velocidad de la primera etapa, son varias la novedades judiciales al respecto. Al joven que «apareció» a último momento en los peritajes se lo ve acompañando abrazos con tono de festejo luego de cometido el crimen y fue retratado con algunos de ellos en una fotografía en modo selfie, todos sonrientes, pocos minutos después de la golpiza mortal. Para la parte querellante es prioridad lograr que se lo identifique, se lo cite a declarar y detenga. Con Verónica Zamboni alejada hasta el 9 de este mes el fiscal Walter Mercuri, quién fue el que dio los primeros pasos en la investigación, está a cargo para urgencias en la causa.

Ya parece estar claro que el joven que aparece junto a los acusados, acompañando abrazos con tono de festejo luego de cometido el crimen estuvo presente en el ataque a Fernando. También fue retratado con algunos de ellos en una fotografía en modo selfie, todos sonrientes, pocos minutos después del crimen. Para la querella también puede ser visualizado en la escena grabada con teléfono celular del momento en que golpean y matan a Fernando Báez Sosa. Establecer la real participación del joven conocido como «Sospechoso 11» es hoy una de las prioridades del particular damnificado, que puso como objetivo inmediato lograr que se identifique, cite a declarar y se detenga a ese adolescente por su presunta colaboración en el brutal homicidio ocurrido en la madrugada del 18 de enero pasado.

Para los representantes de la familia de la víctima ya está claro de quién se trata y notificaron su posible identidad al realizar una presentación el 21 de febrero pasado ante la fiscal Verónica Zamboni, a cargo de la investigación. Sería un menor de 17 años que tiene domicilio también en Zárate, al igual que los ocho detenidos y los dos imputados que están en libertad.

En aquel registro fílmico, tomado por un transeúnte, se advertiría al «Sospechoso 11» vestido con un buzo negro y tomando del hombro a Máximo Thomsen en momentos que este daría su último golpe a Fernando. «Está en la escena del crimen», aseguró el abogado Fernando Burlando al diario La Nación. Luego, en otra grabación de una cámara pública municipal, se lo vería de remera y con el buzo negro sobre el hombro. Más tarde, vestido igual, aparecería en un local de comidas rápidas junto a Thomsen y Luciano Pertossi. Y también figura en una selfie tomada con el celular de Blas Cinalli en la que además aparecen otros cinco acusados.