Vecinos y turistas se unieron para repudiar el asesinato de Fernando Baez y evidenciaron la falta de cuidado de los jóvenes

Puntual, como la propuesta pacífica e iluminada por las velas lo había sugerido, unas 500 personas se hicieron presentes esta noche a las 21 horas en la Avenida 3, frente a la disco Le Brique. Lo hicieron para acompañar a la familia del joven turista, al que un grupo de rugbiers le quitó la vida a los golpes. Con la presencia de muchos medios nacionales de testigo, hubo mensajes para el boliche y para el Intendente Gustavo Barrera, que no se presentó ni lo hizo nadie en su nombre.

FOTOS: Ana Zubarriain / Juampi Martín

«Repudiamos enérgicamente los actos de violencia», comenzó diciendo ante unas 500 personas, la vecina y abogada Gabriela Covelli, una referente en lo que tiene que ver con los derechos de los pacientes a partir de la lucha que lleva adelante desde la muerte de su hijo en un caso de mala praxis.

Covelli, parada como el resto de las personas que se autoconvocaron, ocupó la vereda de enfrente a la disco que es donde perdió la vida Fernando Baez. Enseguida se refirió al actuar de los responsables de la disco en donde el muchacho fallecido, sus amigos y los atacantes se habían enfrentado por primera vez y fueron echados de ahí sin ningún tipo de medida de prevención, para evitar que pasara lo que finalmente pasó. «Quiero que Le Brique sepa que Gesell no está de fiesta, Gesell esta de duelo», sentenció Covelli.

La vecina se refirió a lo que el mismo boliche informó sobre el cumplimiento del protocolo y dijo: «Le Brique cumplió con su protocolo en sacar a los chicos a la puerta y cualquiera sabe que sacar a los chicos que se están peleando del boliche a la puerta, es sacarse un problema de encima. Quiero pedirle a los comerciantes de Villa Gesell que se llevan el billete de nuestros pibes, que los cuiden porque valen oro, Fernando y el hijo de cada uno de ustedes».

«Le queremos pedir al intendente que en repudio de la violencia que decrete un duelo en la ciudad de Villa Gesell y que se revisen los protocolos de los boliches», sentenció.

«Le pido a Le Brique que del corazón salgan y pidan perdón a los padres de Fernando por la fiesta que esa misma noche festejaron», anunció.

Cuando mencionó al Ejecutivo municipal, varios vecinos preguntaron «Dónde está Barrera»

También hablaron dos jóvenes, Virginia, una turista de Capital que fue quien le practicó RCP a Fernando cuando ya estaba inconsciente, quien leyó un mensaje de los amigos del joven asesinado.

Además, una empleada de Le Brique, que acusó a los dueños del boliche de armar la noche del festejo y a los que no les importó que la mayoría de los empleados haya dicho de no trabajar esa noche, además de confesar que «los patovicas miraban como le pegaban a Fernando y dijeron que no se iban a meter porque era en la vereda de enfrente».

«Perdón Fernando», dijo entre lágrimas Covelli, acompañada por el aplauso y pedido de justicia de los presentes.Otro vecino pidió empatía y propuso dejar las velas en la entrada de Le Brique.

Luego de las palabras y el minuto de silencio, todos los que tenían velas se cruzaron a Le Brique, lo que abundó en la emoción de las familias y jóvenes que estaban ahí.