Lo expresó el geólogo Leonardo Sanchez Caro, becario del Conicet para realizar un estudio del acuífero de Villa Gesell, respecto del impacto ambiental que pueden generar grandes desarrollos inmobiliarios en el frente costero. El profesional explicó en una entrevista en Por la 3 derecho radio que “la demanda importante de agua por unidad de área es muy poco conveniente porque facilita la entrada de agua salada del mar al recurso agua dulce”. Modificaciones en el Código de Ordenamiento Urbano y proyectos sin la planificación y estudios adecuados, ponen en riesgo los recursos naturales de la zona e intervendrían de forma negativa en la geografía y fisonomía de las localidades del sur.
Leonardo Sanchez Caro es un profesional becado por el Conicet que comenzó en el mes de abril a desarrollar un trabajo para saber en qué estado está el recurso hídrico de nuestra ciudad. Los análisis se hacen en el casco urbano de Gesell, en las localidades de sur y el límite con la Reserva Natural.
Teniendo en cuenta la primera pero preocupante información que se desprende del Código de Ordenamiento Urbano (COU) actualizado por el municipio, que se estudia en el Consejo Asesor Urbanístico (CAU) y debe ser tratado en el Honorable Concejo Deliberante, las consultas hechas al geólogo tuvieron que ver sobre todo con qué tan perjudicial pueden ser las grandes construcciones en la playa y el desarrollo de emprendimientos turísticos del estilo del masterplan que se concursa para proyectar en la zona del camping de ingenieros en Mar Azul, sobre todo en una zona como las localidades del sur que tratan de mantenerse al margen de una urbanización al estilo Gesell.
Para comprender de qué se trata la reserva de agua dulce con la que cuenta la zona, Sanchez Caro, detalló: «Así como vemos en una foto aérea el cordón costero, esa franja de arena que está entre el Atlántico y el continente, eso sigue en profundidad algunos metros y tenemos entonces luna franja costera con características particulares en lo que respecta a la capacidad de almacenamiento y provisión de agua». Y agregó: «Esa franja que está en superficie dominada por dunas y luego por la arena, puede almacenar el agua que cae por las lluvias y es fácilmente extraible por pozos, que en general no necesitan ser tan profundos como en otras zonas de la provincia».
Si bien ese almacenamiento de agua existe y es muy valorado, no hay demasiada claridad en qué estado está el recurso. De esta situación para la cual se está llevando a cabo el monitoreo de Conicet, todavía no se tiene mucha información ya que el trabajo recién empieza, por eso el geólogo aseguró: «Algo para estar alerta y que hay que tener en cuenta es el impacto ambiental de la realización de un proyecto muy grande sin la correcta planificación, porque puede ser muy grande el impacto».
En un contexto incipiente de lo que es un Concurso de Ideas para desarrollar, por parte de arquitectos de la provincia de Buenos Aires, un masterplan en las 165 hectáreas del camping de ingenieros y aledaños, el profesional oriundo de La Plata remarcó que es «fundamental de que mas allá de como sea el proyecto que gane y se lleve adelante, tiene que haber una planificación de cómo van a ser los desagües, cómo puede plantearse un tendido de cloacas también y los estudios hidrogeológicos en cuanto a cuales son las posibilidades de provisión de agua por parte del acuífero».
Sanchez Caro es concreto: «Es fundamental hacer los estudios, pero se puede anticipar proveer de agua a un proyecto de esa magnitud si esta bien diseñada la red de provisión de agua, o sea si se maneja bien el recurso es posible hacerlo, si se maneja mal no».
Lo que cree el geólogo es que para ese o para cualquier tipo de expansión que pueda ocurrir en el partido de Villa Gesell, cosa que está ocurriendo todo el tiempo porque la población crece y los barrios se van agrandando, es prioritario planificar.
Así es que de forma clara el becario sentencia: «Las construcciones de muchos pisos con una demanda importante de agua por unidad de área es muy poco conveniente ubicarlas cerca de la costa. Es porque la extracción de agua intensiva promueve la intrusión salina, es decir al bombear mucha agua dulce contenida en el acuífero facilitamos la entrada de agua salada del mar a nuestro acuífero».
Por eso, Sanchez Caro explicó que hay que tener mucho cuidado y la cuestión pasa por «mantener un área prudencial desde la costa y no excederse con lo que es la magnitud de las edificaciones, la cantidad de gente que pueden albergar y la cantidad de agua que entonces debería requerir. En si lo que es el planeamiento de la extracción del agua y el suministro a través de una red».
Como en todos los ámbitos de la vida, «siempre es mas fácil, barato y tiene mejor resultado prevenir y en la planificación urbana aún más. Tener mucha conciencia de que el Código de Ordenamiento Urbano sobre la expansión inevitable planificar como va a ser el uso de recursos de acuerdo al aumento poblacional y la densidad poblacional y a todos los cambios que ocurren en el trazado urbano y la disposición de las edificaciones», aclaró el estudioso.
No hay vueltas, al frente costero es fundamental protegerlo de la intrusión salina, «pero tampoco descuidemos el otro lado que es algo no tan difundido, pero del lado del continente es agua de calidad muy pobre comparado con la linea de dunas», explicó.
E insistió: «Es importante cuidar esa franja de agua dulce de buena calidad. siempre a cada proyecto hay ligado un requerimiento de estudios. Por otro lado hay una conciencia importante, me parece que está bastante difundida la cuestión del recurso agua y en general a todos los recursos naturales hay que cuidarlos porque no son ilimitados. Por eso el trabajo que se debe hacer desde todas las partes de lo que constituye un municipio, una comunidad, una población.
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