El HCD pide que la indemnización de Ramón Amarilla la paguen los funcionarios encargados del diseño y la ejecución de las garitas

Esta mañana en la sesión ordinaria del HCD, se votó por unanimidad un Proyecto de  Resolución presentado por el bloque Cambiemos con el objetivo de que «la municipalidad resuelva los actos administrativos correspondientes para que paguen los responsables». A pesar de haber votado a favor, los concejales oficialistas pidieron una moción para que quede asentado que las acciones de repetición deben realizarse al momento de que la sentencia sea firme.

La iniciativa legislativa propuesta por el bloque Cambiemos, tiene que ver con el conocido caso de Ramón Amarilla y la resolución de la Justicia que pide el resarcimiento por parte del municipio de Villa Gesell por el daño físico que el hombre sufrió cuando se desmoronó un refugio de colectivo de cemento y que le causó una discapacidad por perder ambas piernas, el diciembre de 2012.

El Proyecto de Resolución solicita «que los funcionarios intervinientes en el proceso de diseño, construcción y demoras en su demolición se hagan cargo personalmente de la millonaria indemnización que el Municipio deberá abonar a Ramón Amarilla, un joven que fue mutilado por una garita que se la cayó encima».

Por aquel entonces las máximas autoridades eran el intendente Jorge Rodríguez Erneta, el presidente del Concejo Deliberante Gustavo Barrera y el secretario de Planeamiento Luis Castellani.

Días atrás, el Juzgado en lo Contencioso Administrativo del Departamento Judicial de Dolores dictó sentencia en el caso de la garita que en la navidad del año 2012 se cayó, atrapando y dejando con graves secuelas fisicas a Ramón Amarilla, un joven que por aquel entonces tenia 22 años y un proyecto de vida por delante.

Las garitas fueron una construcción de cemento en forma de medio arco, muy cuestionadas por la profesionales de la construcción y la oposición en el Concejo Deliberante por su evidente falta de sustentabilidad. Por aquel entonces el intendente era Jorge Rodriguez Erneta, y el presidente del Concejo Deliberante su primer Concejal de aquella lista y hoy intendente, Gustavo Barrera.

La indormación brindada por el bloque Cambiemos como fundamento de la iniciativa, especifica que en esa época los pedidos de los ediles que reclamaban planos y profesionales responsables de obras nunca prosperaron, ya que el desempate de Barrera impedia que las iniciativas fueran aprobadas.

El Juez Marcelino Escobar en su sentencia señala que «Las deficiencias técnicas en la construcción del refugio …constituyen un factor determinante para el acaecimiento del siniestro»; para luego hacer un duro reproche a la Municipalidad al señalar que «La demandada, se ha desentendido completamente del problema, generado por ella misma, ya sea por la deficiente construcción de las estructuras, ya sea sobre la falta de supervisión de las cooperativas a quienes contrataron y encomendaron las obras y/o por no efectuar un control acorde de las construcciones antes de habilitarlas para el uso del público, cerciorándose, de que estuvieran bien construidas, y no constituyeran un peligro para los usuarios».

En los fundamentos se deja de manifiesto que “.. no hubo estudios técnicos suficientes para garantizar la estabilidad de las construcciones, sobre todo lo referido a la estabilidad del suelo..”, y que “..asimismo se desprende que las fundaciones no fueron suficientes para soportar la estructura, y que no existe documentación previa a la ejecución de los refugios que determinen el estudio y calculo de las cargas de las construcciones objetadas..”

El juez determina en su sentencia una indemnización basada en cinco puntos: Gastos por adquisición de prótesis, reposición de materiales nobles y mantenimiento: $ 1.040.000; Gastos por traslados futuros $ 30,000; Disminución capacidad psicofísica incapacidad sobreviniente $ 2,000,000; Daño psíquico $ 200.000; y Daño moral- Proyecto de vida y agravamiento por disminución estética. $ 2.500.000. El magistrado señala que este calculo es al momento del hecho, el 26 de diciembre de 2012 y debe ser actualizado.

En la madrugada del 26 de diciembre de 2012 Ramón Amarilla tenia 22 años; y junto a un amigo se encontraban esperando el omnibus local en la garita de Boulevard y 133. Los jóvenes escucharon el crujido, y vieron que las garita se les venia encima. Ramón alcanzo a empujar a su amigo, pero él no alcanzó a salir por completo y fue atrapado. En la causa se reflejan sus propio testimonio, el dolor insoportable y los pedidos de ayuda. Vecinos y transeúntes con palos y criquets de automóviles lograron rescatarlo, pero el daño ya estaba hecho.