Como en todos los procesos previos a las elecciones, la Cámara Nacional Electoral finalizó la tarea de acabar con los DNI de ciudadanos muertos. La cantidad de ejemplares generó un total de 3.170 kilos de papel y plástico que se reciclan.
El proceso de destrucción de documentos surge del cumplimiento de lo establecido en el artículo 22 del Código Electoral Nacional, que dictamina su destrucción al menos una vez al año.
El proceso había comenzado el 13 de junio y terminó el 21 de junio y fue realizado en la sede de la empresa Automación Tecnisur SRL, en presencia de funcionarios del Tribunal y del Registro Nacional de las Personas (Renaper). La misma contó con el traslado de 741 bolsones que contenían tanto DNI como libretas de enrolamiento y libretas cívicas de electores de los 24 distritos del país.
Este procedimiento se repite antes de cada elección, con el objetivo de evitar la usurpación de identidad, aunque se trate de ciudadanos que ya no figuran en el padrón.
Fuente: Grupo La Provincia
Periodismo en Movimiento Portal de Noticias de la Argentina: Policiales, Sociedad, Política y más.