Ocurrió el lunes a la tarde. Se trata de una paciente de 42 años en buen estado de salud que fue atendida en un parto natural para dar a luz a una beba de kilos 4.800. Se habla de un desgarro que derivó en un cuadro complicado. «Queremos saber qué pasó con ella», expresó llorando la tía del esposo de la parturienta. La familia no entiende por qué no le practicaron una cesárea dado el peso de la criatura. Su pareja, Fernando, le confesó a este medio que «tiene todas las dudas».
En el hospital de Villa Gesell no todo pasa por el Coronavirus, sigue habiendo distintos tipos de atenciones, dentro de lo que además, son los partos.
En este caso, la historia de un embarazo de 41 semanas de una mujer llamada Zulma Sosa de 42 años, desprende dolor y dudas sobre un parto que terminó de la peor manera, con la parturienta fallecida a causa de un desgarro interno y externo sufrido en pleno trabajo de parto natural para dar a luz a una beba de gran peso, 4 kilos 800 gramos.
Lo que se dice extraoficialmente es que no haberle practicado una cesárea ante el tamaño de la beba, tiene que ver con haber dado por hecho que al ser una mujer que parió muchas veces de forma natural – esta es su quinta hija – no era necesaria una cirugía.
Zulma entró al hospital el lunes a las 7 de la mañana. Se le indujo al parto con goteo y pasó bastante tiempo hasta que fue llevada a la sala de parto. A las 14:05 el padre de la beba tuvo el aviso de que había nacido. La jefa de enfermeras le dio las felicitaciones y cuando preguntó por su mujer le dijeron: «Se complicó, era muy grande».
En una conversación mantenida con el viudo, expresó que la información que tuvo por parte de la médica es que perdió mucha sangre y que «tenían que sacarle el útero». Le hicieron firmar la autorización para ese procedimiento, pero hoy un casi dos días después, el hombre no puede sacarse la sensación de que durante todo el tiempo los médicos «dieron muchas vueltas».
Ante la complicada situación planteada por los doctores, Fernando recurrió a su hermana para que lo ayude con la beba recién nacida y que conoció a las 15 horas, para que lo acompañe en la habitación que iba a ocupar Zulma.
Sin embargo, la cuñada de la parturienta, al dirigirse al personal para comprender qué pasaba, fue notificada de la muerte de su cuñada.
«Cuando vino a la habitación llorando desesperada y me contó, la beba se largó a llorar y no la podíamos parar», recordó Fernando, que además de dolorido está recién reaccionando y saliendo del estado de irrealidad que siente que vivió.
«Fue como un balde de agua fría, no pude reaccionar», aseguró. Y agregó: «No puedo casi dormir y cuando me despierto me parece que todo fue un sueño».
Fernando vive con 4 hijos, 3 son de la pareja anterior de Zulma y una nena y la beba, Isabela, fruto de la relación de ellos. Estaban juntos hace 12 años y con el llanto retenido confesó: «Fue la mejor compañera que tuve en la vida».
«Tengo todas las dudas», expresó, como también las tiene el resto de la familia que considera que todo lo que sucedió fue muy raro. Espera el resultado de una biopsia, pero necesita saber qué pasó realmente, «se lo debo a su familia y a los chicos», dijo angustiado.
La Directora del Hospital, la Dra. Padilla, fue consultada por este medio para obtener información sobre lo sucedido y contado por la familia, pero no contestó.
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